Mostrando entradas con la etiqueta Transformación Planetaria. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Transformación Planetaria. Mostrar todas las entradas

domingo, 9 de marzo de 2014

La Tierra levanta un escudo de plasma para repeler las tormentas solares

La Tierra levanta un escudo de plasma para repeler las tormentas solares


MADRID, 7 Mar. (EUROPA PRESS) -
   Científicos del Instituto Tecnológico de Massachussetts (MIT, por sus siglas en inglés), en Estados Unidos, y la agencia norteamericana del espacio, la NASA, han identificado un proceso en la magnetosfera de la Tierra que refuerza su protección, manteniendo a raya la energía solar entrante.
   El campo magnético de la Tierra o magnetosfera se extiende desde el núcleo del planeta hacia el espacio, donde se encuentra con el viento solar, una corriente de partículas emitidas por el sol. En su mayor parte, la magnetosfera actúa como un escudo para proteger la Tierra de esta actividad solar de alta energía.
   Pero cuando este campo está en contacto con el campo magnético del sol, un proceso llamado "reconexión magnética", se pueden transmitir poderosas corrientes eléctricas del sol a la atmósfera terrestre, azuzando las tormentas geomagnéticas y los fenómenos meteorológicos espaciales que pueden afectar a los aviones a gran altitud, así como a los astronautas en la estación Espacial Internacional.
   Mediante la combinación de observaciones de la tierra y el espacio, el equipo detectó una nube de partículas de plasma de baja energía que esencialmente se mueve a lo largo de las líneas del campo magnético, fluyendo desde la atmósfera inferior de la Tierra hasta decenas de miles de kilómetros sobre la superficie, donde el campo magnético del planeta conecta con el del sol. En esta región, que los científicos llaman el "punto de fusión", la presencia de denso plasma frío retrasa la reconexión magnética, reduciendo los efectos del sol en la Tierra.
   "El campo magnético de la Tierra protege la vida en la superficie de todas las consecuencias de estas explosiones solares", afirma John Foster,director asociado del Observatorio Haystack del MIT. "La reconexión despoja algunos de nuestros escudos magnéticos y permite la fuga de energía, fomentando grandes y violentas tormentas. Estos plasmas se dejan arrastrar por el espacio y ralentizan el proceso de reconexión, por lo que el impacto del sol sobre la Tierra es menos violento", describe en la revista'Science'.

COLUMNAS DE PLASMA

   Durante más de una década, los científicos de este observatorio han estudiado los fenómenos de columnas de plasma utilizando una técnica llamada GPS-TEC, en la que los científicos analizan las señales de radio transmitidas desde los satélites GPS a más de 1.000 receptores en tierra. Los grandes eventos del clima espacial, como las tormentas geomagnéticas, pueden alterar las ondas de radio entrantes, una distorsión que los científicos pueden utilizar para determinar la concentración de partículas de plasma en la atmósfera superior.
   Usando estos datos, se pueden producir mapas mundiales de dos dimensiones de los fenómenos atmosféricos. Estas observaciones terrestres han ayudado a arrojar luz sobre las características clave de estas columnas, como la frecuencia con la que se producen y lo que hace a algunas más fuertes que otras. Para obtener una imagen más precisa, en tres dimensiones, de toda la magnetosfera, se necesitarían observaciones directamente desde el espacio.
   Con este fin, Foster envió a Brian Walsh, del Centro de Vuelo Espacial Goddard de la NASA, los datos que muestran una columna de plasma que emana de la superficie de la Tierra y que se extiende hacia las capas inferiores de la magnetosfera, durante una tormenta solar moderada en enero de 2013. Walsh estudió la fecha analizando las trayectorias orbitales de tres naves espaciales que han estado dando vueltas a la Tierra para estudiar las auroras en la atmósfera.
   Las tres naves espaciales se cruzaron con el punto de la magnetosfera en el que Foster había detectado una columna de plasma desde el suelo. El equipo analizó los datos de cada nave y encontró que el mismo frío y denso hilo de plasma se extendía hasta el final hasta que la tormenta solar entraba en contacto con el campo magnético de la Tierra.
   Foster asegura que las observaciones desde el espacio validan las mediciones del suelo e, incluso, la combinación de los datos de la tierra y el espacio ofrecen una imagen muy detallada de un mecanismo de defensa natural en la magnetosfera de la Tierra.

viernes, 31 de enero de 2014

LOS CUATRO ELEMENTOS SERÁN PROTAGONISTAS DE FIN DE LOS TIEMPOS.



Alexánder Panichev y Alexánder Gulkov, profesores de la Universidad Federal del Lejano Oriente, presagian un apocalipsis cósmico que amenazaría a nuestro planeta, con la participación de todos los elementos: el agua, el aire, la tierra y el fuego.

Esta nueva versión del fin del mundo no deja a la Tierra posibilidades algunas de salvación. Los investigadores expusieron su hipótesis y visión propia de las bases del universo en el libro titulado, El Absoluto y el Hombre.

Los científicos del Lejano Oriente estudiaron testimonios geológicos de tres catástrofes: el “diluvio mundial”, el período glacial y la extinción de los dinosaurios. Ellos llegaron a la conclusión que, todos estos cataclismos ocurrieron según un mismo libreto. Es más, su comienzo coincidió con un hecho global, de corta duración, que “descentró” la biósfera y condujo a la extinción masiva de las especies. 

En la búsqueda de la respuesta a la interrogante sobre cuál fue ese hecho global, los profesores Panichev y Gulkov recordaron un efecto poco conocido. Este fue descubierto, en 1985, por el cosmonauta soviético Vladímir Dzhanibekov, quien durante el vuelo estableció que, los cuerpos en condiciones de ingravidez, realizan virajes inesperados de 180 grados, con respecto al eje de rotación.

Los investigadores piensan que, “el efecto Dzhanibekov” puede explicar las causas de las catástrofes en la Tierra. Es posible que, el planeta haya realizado también esas mismas “volteretas en el estado de ingravidez”, con lo que podría haber cambiado la dirección de la rotación. Si ahora gira a la izquierda en torno al eje, es posible que, después de ese “salto” comenzara a girar a la derecha. La teoría de la “inversión axial” explica también, por qué una parte de los planetas del sistema solar giran en dirección contraria con respecto a la Tierra. Es posible que ellos realizaran también esas vueltas, pero no sincrónicamente con nuestro planeta.

Panichev y Gulkov destacan que, las consecuencias de la “inversión axial” de la Tierra recuerdan el fin del mundo. Los bosques y los suelos se elevarán en el aire, volarán a distancias considerables para desplomarse como montones en bajíos. Y al cabo de millones de años, esos colosales barrancos se convertirán en yacimientos de carbón de piedra. Después del “salto” de la Tierra, una ola de mar gigantesca, comparada con el maremoto recorrerá el globo terráqueo provocando el “diluvio universal”. A juicio de estos científicos, se salvarán tan solo las regiones de alta montaña.

Después de la “voltereta”, la Tierra se estremecerá y de sus entrañas saldrán llamas y lava. Las cenizas que alcanzarán la estratósfera impedirán que la luz solar llegue al planeta, en el que, por milenios se establecerá un nuevo “período glacial”. La mayoría de los organismos vivos estarán condenados a la desaparición.

Panichev y Gulkov consideran que, en la Tierra hay un cúmulo de pruebas de los hechos que ocurrieron según este guion. Los científicos estiman que, un testimonio de tales catástrofes son los pasos bruscos de las rocas marinas a la parte continental. Consecuencia de las potentes erupciones de los volcanes pueden ser consideradas las gigantescas mesetas de basalto, que se formaron en las épocas que, en los plazos, son congruentes con la hipótesis de Panichev-Gulkov. Los enormes cementerios de dinosaurios, tendidos en millares de hileras, ¿qué mejor testimonio de los maremotos devastadores?

“No tenemos razones para descartar que esta cadena de hechos se repita”, afirman los científicos del Lejano Oriente. Pero, ¿cuándo? Según sus cálculos, los cataclismos planetarios ocurrieron con intervalos de veintitrés a treinta millones de años. El último de ellos ocurrió hace unos veinticinco millones de años. Así las cosas, los profesores Alexánder Panichev y Alexánder Gulkov estiman que, la “jugarreta” de la Tierra se puede ocurrir, literalmente, un día cualquiera.

sb/mo/sn

lunes, 23 de diciembre de 2013

“Dolores de Parto”


LA TIERRA ESTA GIMIENDO CON FUERTES DOLORES DE PARTO

Es una de las analogías más perfectas para explicar las calamidades que vienen sobre la tierra es el  “Trabajo de parto”.

Cuando una mujer entra en trabajo de parto, las contracciones uterinas empiezan a alterarse, esto nos anuncia que el nacimiento de un nuevo ser esta apunto de presenciase, entre mas se llegue el momento del parto, las contracciones uterinas aumentaran en frecuencia e intensidad.

Hermanos la tierra a entrado en trabajo de parto, y nos anuncia que Jesús aparecerá de un momento a otro.
La situación del mundo va a empeorar, de la misma forma que en un trabajo de parto, las contracciones y el dolor aumentan.

Por lo tanto va en aumento la crisis, enfermedades infecciosas, temblores, conflictos entre naciones, y aumento de falsos cristos.
Los dolores de partos se hacen cada vez mas y mas fuertes más intensos.