Las redes sociales están que arden por el medio generalizado sobre un“asteroide asesino“ que podría impactar a finales septiembre contra la Tierra. Los conspiranoicos llevan meses debatiendo sobre la posibilidad de que un asteroide gigante se esté dirigiendo hacia la Tierra, una información que los gobiernos han podido ocultar a la población mundial.Y aunque miles de personas están realmente preocupadas con la posibilidad de que se cumpla el peor de los escenarios, la NASA quiso dejar claro que no hay nada de qué preocuparse. Pero lo que la NASA no se esperaba era que algunos científicos desacreditaran la versión oficial dada por la agencia espacial estadounidense, como el profesor Robert Walsh, director ejecutivo de investigación en la Universidad de Central Lancashire (University of Central Lancashire), quien ha asegurado recientemente que hay que tomar en serio esta y otras amenazas precedentes del espacio.
“Lo que no saben las personas es que un centenar de toneladas de material espacial impacta todos los días contra la Tierra”, dijo Walsh. “La Tierra ha experimentado impactos muy destructivos en el pasado, sólo pregunte a cualquier dinosaurio… Así que tenemos que tomar en serio esta amenaza.”
Pero la realidad es que ya ha comenzado la cuenta atrás para descubrir si la teoría sobre el asteroide asesino se hará realidad o no, ya que todas las predicciones aseguran que una gran roca espacial pasará en algún momento antes del 28 de septiembre. Y a pocos días del supuesto Apocalipsis, astrónomos han identificado un enorme cometa previamente desconocido pasando cerca del Sol y con posible dirección a la Tierra.
¿El cometa del fin de los tiempos?
Según el tabloide ingles Daily Express, el nuevo cometa fue descubierto por el astrónomo aficionado Worachate Boonplod, de Samut Songkhram, Tailandia, el 14 de septiembre, mediante la base de datos del Observatorio Solar y Heliosférico (SOHO).
“Estoy muy feliz de formar parte de un gran hito para el proyecto cometa SOHO”, dijo Boonplod en un comunicado. “Me gustaría dar las gracias a SOHO, la ESA y la NASA por hacer posible esta oportunidad, incluidos otros compañeros cazadores de cometas que han aprendido mucho de esta experiencia.”
Esta nueva roca espacial también se convirtió en el cometa número 3.000 descubierto por el SOHO, una sonda espacial lanzada hace 20 años para estudiar el Sol. Y aunque no fue diseñada para detectar cometas desconocidos, astrónomos aficionados utilizan su base de datos en tiempo real para detectarlos cuando pasan cerca del nuestra estrella más cercana. Según la NASA, científicos, profesores, escritores, o incluso niños encuentran cometas todos los días.
Y tampoco es necesario decir que los teóricos de la conspiración aseguraron que este nuevo cometa descubierto por un astrónomo aficionado podría ser la enorme roca espacial con la capacidad de acabar con la humanidad, justo cuando finalice el evento lunar conocido como “Luna de Sangre” el 28 de septiembre. Pero lo peor de todo es que el descubrimiento de este nuevo comenta se suma a la lista de los llamados “asteroides apocalípticos”, seis cuerpos rocosos que pasarán dentro de una fracción cósmica del planeta durante los últimos días del mes, aunque tres de ellos ya han pasado de forma segura.
Los científicos predicen que el impacto de un asteroide de 1 km de ancho largo podría acabar con la vida en nuestro planeta. Pero una roca espacial de unos 50 metros únicamente podría destruir todo Londres, y una roca espacial de 100 metros podría devastar un continente, causando fuertes terremotos y grandes tsunamis.
¿Deberíamos de estar preocupados? Para el reverendo Efraín Rodríguez, sí. Como ya hemos mencionado en diversas publicaciones en Mundo Esotérico y Paranormal, Efraín escribió a la NASA para advertirles sobre el peligro de un asteroide, un mensaje recibido de Dios. El controvertido reverendo aseguró que tuvo una visión en la cual un gran asteroide entraba en el espacio aéreo de la ciudad de Arecibo en Puerto Rico, impactando en el mar entre la isla de Mona y Mayagüez,provocando un terremoto de magnitud 12.
Sin embargo, el revuelo generado en las redes sociales sobre las últimas profecías del fin del mundo, obligó a la NASA a emitir un comunicado, que ha vuelto a reiterar esta semana, asegurando que las posibilidades de un impacto en los próximos días o dentro de los próximos cientos de años son igual a cero.
“La NASA no conoce ningún asteroide o cometa actualmente en curso de colisión con la Tierra, por lo que la probabilidad de una colisión importante es bastante pequeña”, decía el comunicado. “De hecho, lo mejor que podemos decir, es que es probable que ninguno objeto grande impacte contra la Tierra en los próximos cien años.”
Debido a las recientes críticas por parte de algunos científicos y expertos, la NASA también quiso dejar claro que la detección de asteroides es toda una prioridad, y actualmente están desarrollando estrategias para la identificación de rocas espaciales que podrían suponer un riesgo para nuestro planeta. Es más, la NASA ha hecho un llamamiento para que las personas no hagan caso a los apocalípticos que afirman que el apocalipsis comenzará después de la última de las cuatro “Lunas de Sangre” el 28 de septiembre, antes de la segunda venida de Cristo.
Y como era de esperar, los teóricos de la conspiración creen que la insistencia de la NASA en desacreditar este nuevo apocalipsis se debe a que los gobiernos son conocedores de este evento y sus consecuencias fatales sobre la gran mayoría de los habitantes de la Tierra. Independientemente de quien tenga razón, el 28 de septiembre saldremos de dudas. ¿Estás preparado?
Colapso eléctrico y radiación: Cómo una supertormenta solar paralizaría el mundo
Aumento de la radiación, apagones eléctricos, interrupción del servicio GPS... Estos son solamente algunos impactos que podría causar el aumento de la actividad solar a la que nuestra infraestructura resulta estar cada vez menos preparada, advierte el gobierno británico.
"La actividad solar puede producir rayos X, partículas de alta energía y eyecciones de masa coronal (plasma). Cuando dicha actividad se dirige hacia la Tierra, existe un potencial de numerosos impactos negativos que pueden incluir apagones eléctricos, fallos en las redes de comunicación y perturbación (o pérdida) de los sistemas de satélites", reza el nuevo informe del gobierno británico sobre el clima espacial citado por 'The Daily Mail'.
Como ejemplo de uno de los peores casos, el documento destaca la tormenta solar de 1859, conocida como evento Carrington, que provocó el colapso de los sistemas de telégrafo en toda Europa y América del Norte. Al mismo tiempo, el problema está en que dichos fenómenos son difíciles de predecir. "El evento Carrington llegó a la Tierra en tan solo 18 horas. Lo más probable es que en el peor de los escenarios, desde la observación hasta el impacto pasarán tan solo 12 horas", advierten los autores.
Mientras que es muy difícil adivinar con exactitud qué tipo de impactos podría causar una supertormenta solar, el informe destaca algunas complicaciones que tienen muy altas probabilidades de suceder: cortes de energía, aumento de la radiación para las tripulaciones y pasajeros en vuelo (sobre todo, en las regiones polares), interrupción de sistemas de satélite, incluido el GPS, y fallos en el funcionamiento de los sistemas electrónicos, entre otros.
Los autores del documento admiten que con todos los estudios científicos existe un límite en el conocimiento de cómo se pueden mitigar los efectos del clima espacial. Al mismo tiempo, "el avance de la tecnología y la interdependencia de algunos sistemas significan que en las últimas décadas la infraestructura se volvió más vulnerable a los impactos de las tormentas solares", concluyen.
Al parecer nos salvamos por los pelos, ya que por fortuna se alejó de forma inesperada de nuestro campo magnético en el último momento.
En 2012, científicos de la NASA alertaron de que una gran tormenta solar se dirigía hacia la Tierra y que podría impactar con nuestro planeta en 2014. Al parecer nos salvamos por los pelos, ya que por fortuna se alejó de forma inesperada de nuestro campo magnético en el último momento.
Calientan plasma y aceleran consigo a electrones, iones y protones llevándoles a velocidades similares a las de la luz. El gran problema es que producen radiación electromagnética que puede llegar a afectarnos seriamente si entran en contacto con nuestro planeta.
Las erupciones solares son violentas explosiones que se producen en la fotósfera del Sol. Su energía, para que os hagáis una idea, es equivalente a decenas de millones de bombas de hidrógeno de gran potencia.
De dirigirse hacia la Tierra, lo hacen en tres fases, aunque no todas tienen que ocurrir en una tormenta solar. Primero aparecen las erupciones solares, momento en el que los rayos X y la luz ultravioleta ioniza la capa superior de nuestra atmósfera llegando a poder interrumpir e interferir en las comunicaciones por radio. Una segunda fase sería la aparición de tormentas de radiación, bastante peligrosa para nuestros astronautas.
Por último, se produciría una eyección de masa coronal, la que trae un montón de partículas cargadas que pueden alcanzar nuestra atmósfera. El problema es, que si este punto se produce, las partículas solares pueden llegar a interactuar con el campo magnético de nuestro planeta, lo que provocaría grandes fluctuaciones electromagnéticas.
Por fortuna, y por causas que aún se desconocen, la tormenta de 2014 no tuvo las repercusiones de la de 1859, la mayor tormenta solar registrada hasta el momento. Ahora, los científicos examinan por qué ésta se alejó de forma inesperada de nuestro campo magnético, con el fin de predecir los comportamientos de futuras tormentas solares en un futuro.
El Sol ha comenzado el año 2015 con un acontecimiento misterioso: en su polo sur ha aparecido un enorme agujero. Este agujero producido en la corona solar es un fenómeno muy infrecuente.
La primera imagen fue capturada el 1 de enero por la NASA y muestra una zona oscura en la parte inferior del Sol.
Los agujeros de la corona solar son zonas donde el campo magnético llega al espacio en lugar de volver a la superficie. Las partículas que se mueven por estos campos pueden abandonar el Sol o quedar atrapadas cerca de la superficie. Esas partículas atrapadas pueden calentarse y brillar, regalándonos hermosas imágenes, explica ‘Daily Mail‘.
El agujero actual puede permanecer visible durante cinco años o más.
Los agujeros son importantes para nuestra comprensión del clima espacial, ya que son la fuente de un viento tres veces más rápido que en cualquier otro lugar del universo. La velocidad del viento en un agujero en la corona solar puede alcanzar casi 800 kilómetros por segundo.
Una tormenta geomagnética menor podría afectar las altas latitudes en las próximas horas, en tanto se suceden nuevas llamaradas moderadas
Una “fuerte” llamarada solar de rayos X y cinco eventos moderados, se registraron entre el 11 y 12 de marzo, el último de ellos a las 14, hora UTC. Los efectos en la Tierra serán menores, anunció el equipo de previsión del clima espacial de la Agencia Oceanográfica y Atmosférica de EE.UU. (NOAA)
Esta es la mayor llamarada producida en el año 2015, y sucedió después de una gran cantidad apagones de radio en los últimos días con eyecciones de masa coronal, algunas en dirección a la Tierra, agregó el reporte.
La tormenta solar principal fue acompañada de un bloqueo fuerte (R3 de la escala 1 a 5) de ondas de radio a las 16:22, hora UTC del 11 de marzo.
Las llamaradas brotaron de una región activa del Sol, enumerada Región 12297, y fueron precedidas durante el día de otros cinco eventos de carácter menor y moderado.
Tras el análisis de los eventos del Sol en los últimos días, el equipo de NOAA explicó que la Tierra podría verse azotada por una tormenta geomagnética solar menor, la cual es el resultado del choque de las partículas del Sol sobre el campo magnético terrestre, afectando los sistemas eléctricos y las comunicaciones en altas latitudes.
Sería posible “una llegada de refilón a medio día el 12 de marzo”.
Primero “se pronostica un impacto inicial por debajo del umbral” de eventos observables, sin embargo, “a medida que las nubes magnéticas pasen la magnetosfera de la Tierra en unas 18 a 24 horas, se espera que la perturbación magnética pico en forma de una tormenta geomagnética menor (G1 de la escala 1 a 5) se produzca durante las primeras horas de 13 de marzo, hora UT.
Se anuncian coloridas auroras en los cielos de Alaska y Canadá. Estas son el choque de partículas ionizadas del Sol, con las del campo magnético de la Tierra, que las desplaza a latitudes polares. El cambio de polaridad genera las luces de colores visibles en el cielo nocturno. No se anuncian tormentas de radiación solar.
Las llamaradas solares son explosiones con un gran alcance de radiación que liberan energía magnética
Una llamarada solar, la más intensa de una serie de tormentas moderadas (clase M) de rayos X, ocurridas entre el 2 y 3 de marzo, brotó desde el borde oriental de nuestra estrella a las 1:35, hora GMT.
Alcanzó un nivel M8 (de la escala 1 a 9) provocando un breve apagón de radio.
“Esta llamarada impulsiva era la mayor de varias llamaradas de clase M observadas de la Región 2290 del Sol, que ha girado alrededor de la extremidad oeste”, explicó el Centro de Previsión Espacial de la Agencia Oceanográfica y Atmosférica (NOAA).
Respecto a los efectos en la Tierra, agregó que “en este momento, no hay eyecciones de masa coronal(CMEs) con algún potencial para impactar la Tierra”.
Cuando una intensa eyección de masa coronal golpea la Tierra puede provocar una tormenta geomagnética solar con capacidad de afectar o destruir las fuentes de poder operativas en la Tierra, y alterar la corriente eléctrica.
Algunas tormentas solares vienen acompañadas de aumentos de radiación. El equipo de NOAA informó hoy que no hay tormentas de radiación en curso.
Desde fines de 2012, el Sol entró en una etapa más tranquila, sorprendiendo a los investigadores, ya que no alcanzó la máxima actividad prevista para ese año, ni para los siguientes.
La imagen captada por el Observatorio de Dinámica Solar de la NASAmuestra una anomalía en la superficie de la estrella
El área oscura se encuentra cerca del polo sur del sol. (Foto: NASA/SDO)
Ecuador, El Comercio/GDA
Una imagen captada el uno de enero por el Observatorio de Dinámica Solar (SDO) de la NASA muestra un agujero en la corona del Sol, cerca de su polo sur.
Este hueco aparece en las imágenes obtenidas como una zona más oscura y tiene una superficie equivalente a 410 veces el área de la Tierra, es decir 400 mil kilómetros de largo en su punto más ancho.
Este fenómeno (agujeros coronales) muestra las regiones de la corona donde el campo magnético se expulsa directamente al espacio, en lugar de regresar a la superficie en una onda.
Por ello, las partículas que se mueven a lo largo de estos campos magnéticos pueden salir del Sol y calentarse.
Una de sus características es que se les puede observar durante mucho tiempo, ya que puede permanecer visible durante más de cinco días, aunque su forma exacta cambia constantemente.
Los expertos internacionales indican que el material que fluye del Sol hacia el exterior se denomina viento solar y sopla alrededor de 400 kilómetros por segundo.
Sin embargo, cuando un agujero coronal está presente en la superficie solar, la velocidad del viento puede doblarse y alcanzar cerca de los 800 kilómetros por segundo.
Este fenómeno fue visto por primera vez en las imágenes tomadas por los astronautas a bordo de la estación espacial Skylab de la NASA en 1973 y 1974.
LA METEOROLOGÍA ESPACIAL PARA PRINCIPIANTES: EVENTOS SOLARES Y EFECTOS DE LAS TORMENTAS SOLARES
EVENTOS SOLARES:
Siempre que existe bastante actividad solar, nunca va de más repasar ciertos conceptos básicos de la meteorología espacial. En este caso queremos repasar ciertos conceptos para entender y comprender lo básico sobre la meteorología espacial:
Las manchas solares pueden tener un tamaño enorme, incluso superando 15 veces el tamaño de la Tierra
1. Manchas solares y regiones activas: En la superficie solar se pueden formar manchas solares. Las manchas solares son causados por los campos magnéticos salientes de la superficie solar, que enfrían esa zona y hacen disminuir la densidad. Ello provoca que aparezcan las manchas oscuras. Cuando esto sucede, dependiendo de la cantidad de campos magnéticos y sus “cruzamientos entre ellos”, las manchas solares tendrán mayor o menor estabilidad.
Una región activa, es una agrupación de manchas solares que comparten campos magnéticos. Pueden llegar incluso a tener más de 50 manchas solares unidas por los mismos campos magnéticos.
Estas regiones activas se desplazan por la superficie solar. Cuando estas están dentro de la zona geoefectiva (zona frontal entre el Sol y la Tierra) se les asigna una numeración.
Fulguración que emite CME posteriormente
2. Fulguración: Cuando estos campos magnéticos que forman las manchas solares se inestabilizan, pueden producir una fulguración (o dicho de una forma no científica, llamarada). Cuando esto sucede se produce una gran liberación de radiación de tipo X de la cual se dispersa en todas direcciones. Dependiendo de la intensidad y cantidad de flujo de rayos X que ha liberado la fulguración, se le asigna una escala: C, M y X. En cada letra tiene una subnumeración con un decimal, como por ejemplo X3.3
Esta radiación que viaja en todas direcciones llega a alcanzar las partes altas de la ionosfera, pero a la superficie casi nunca suele llegar (solamente existen registros de muy pocos casos, y a ello se le denomina GLE). Cuando la radiación X llega a la ionosfera, esta se perturba provocando que las señales de radio de baja frecuencia que viajan por esta capa alta de la atmósfera, se bloqueen y se atenúan. Ha habido casos de fulguraciones intensas que han dejado sin comunicación de baja frecuencia durante horas.
Hay fulguraciones repentinas (que son rápidas y emiten durante pocos minutos radiación X) y también hay fulguraciones de larga duración (suelen durar incluso más de una hora y liberan bastante radiación continua). Cuando son fulguraciones de larga duración existe riesgo de que se produzca un evento de radiación o lo llamado TORMENTA DE RADIACIÓN. Ello supone una llegada intensa de protones y electrones producidos durante la fulguración que únicamente como efecto pueden dañar a los satélites.
A todo ello lo más importante es conocer si posteriormente de la fulguración, se ha producido una CME (eyección de masa coronal) o no.
La radiación emitida por la fulguración solo tarda 8,4 minutos en llegar a nuestro planeta.
Las eyecciones de masa coronal (CME) se resumen como una nube de partículas que salen eyectadas del Sol a velocidades tremendas
3. CME: Una eyección de masa coronal es una eyección de partículas a gran escala de la superficie solar. Suele suceder cuando se produce una fulguración, una eyección de un filamento magnético o una eyección de una protuberancia solar. Estas eyecciones son como una nube que se va expandiendo a la vez que se aleja del Sol.
Estas eyecciones no tienen una categoría como las fulguraciones (tienen una categoría de velocidad pero no es tan conocida). Por ejemplo, decir que una CME tiene una intensidad de X3.3 es un gran error, ya que una fulguración de tipo X3.3 puede producir una CME posterior o no.
Esta nube está formada por gran cantidad de partículas cargadas de plasma (electrones y protones principalmente). Suelen salir eyectadas a velocidades variables, que suele ir desde 300 km/s hasta 2500 km/s. Estas eyecciones pueden ir dirigidas hacia cualquier dirección, incluso hacia la Tierra. Cuando una CME va dirigida hacia la Tierra se le denomina Geoefectiva. No obstante a medida que avanza la CME se puede conocer con mayor exactitud su ruta. Una CME geoefectiva puede ser parcial o total. Cuando la CME es parcial, solo una pequeña parte rozará el campo magnético de la Tierra, mientras que si es total, estaremos hablando de que será dirigida totalmente hacia la Tierra. Dependiendo de su velocidad tardará entre 16 horas (en casos de CME’s muy extremadamente rápidas) hasta 4-5 días en CME’s lentas.
Cuando una CME roza con el escudo magnético de la Tierra, llamado magnetosfera, este lo perturba provocando que el campo magnético de la Tierra se alteré. Cuando esto sucede se le llama tormenta geomagnética y tiene diferentes grados e intensidades.
En casos simples, las tormentas geomagnéticas solo provocan un aumento del nivel de auroras tanto boreales como australes, pero en casos extremos puede producir otros fenómenos como inducciones electromagnéticas, fallos en satélites, alteraciones en las comunicaciones y otros de los cuales los encontrarán en nuestra web de GAME.
OTRAS INFORMACIONES:
Una fulguración o una CME no quema ni nos puede matar, por lo tanto no hay que alarmar de forma innecesaria.
Hablar de eventos de tipo M8, X3 o incluso X6 son eventos considerables pero no extremos, por lo cual no vamos a tener una situación de riesgo.
Decir que a causa de esto hoy hace más calor, es algo totalmente erróneo e incorrecto. No existe relación.
Decir que el Sol está más activo que nunca es totalmente falso, en el año 2003 tuvimos una temporada de mucha actividad. Lo que sucede que hoy en día disponemos mayores medios de comunicación para poder informar, cosa que anteriormente no sucedía.
durante la historia hemos tenido eventos muy superiores a los actuales, en el año 1859, en el evento Carrington, se estima que se produjo una fulguración de nivel X47
EFECTOS DE LAS TORMENTAS SOLARES:
Cuando se produce una eyección de masa coronal (CME) en el Sol y el viento solar se acelera, una gran masa de partículas cargados de neutrones y protones viaja por el espacio hasta chocar con el escudo magnético terrestre. Cuando se produce este fenómeno, lo llamamos tormentas solares y las hay de varios tipos. El estudio de la relación Sol-Tierra se llama meteorología espacial.
Cuando una CME se dirige hacia nosotros (la Tierra), se considera que tenemos una tormenta solar. En ello posteriormente se derivan diferentes efectos que explicamos a continuación:
Monitorización de la magnetosfera terrestre, de gran utilidad para comprobar el estado del campo geomagnético terrestre durante una tormenta solar y tormenta geomagnética
1. Tormenta geomagnética: Cuando la magnetosfera terrestre se comprime por el incremento de la velocidad del viento solar, ya sea por una CME o por el efecto de un agujero coronal, mayor es la cantidad de filamentos magnéticos procedentes del propio escudo terrestre que se empiezan a desplazar a niveles más bajos y por lo tanto, los sistemas electrónicos sensibles a la inducción superficial extensiva empiezan a interaccionar con ellos, entremezclándose y rompiendo la estructura de ambos. Esto afecta especialmente a los satélites, que no están protegidos de una atmósfera como nosotros y pueden ver vulnerados sus sistemas. Aunque hay evidentes pruebas de que en sus vertientes más extremas, hasta los sistemas eléctricos de la superficie de la Tierra se hayan visto afectados por este fenómeno.
En su clasificación, se utiliza la letra G, seguido de un numero del 1 al 5, que determina su intensidad y potencia. La mezcla de estos factores se determina con el índice KP.
G1 – En el momento que el índice KP es superior a 5, se considera el inicio de una tormenta geomagnética. Sus consecuencias son las siguientes: Débiles fluctuaciones de potencia en satélites e irrelevantes en sistemas eléctricos. Aumenta visibilidad de Aurora. Animales migratorios polares se ven afectados.
G2 - (KP6) En latitudes altas, posibles problemas de distribución de voltaje. Correcciones de órbitas de satélites. Auroras a la altura de New York, Escandinavia. (55º)
G3 -(KP7) Se disparan en falso las alarmas de protección en sistemas eléctricos, en satélites posible inducción de carga eléctrica elevada. Intermitencia en navegación por satélite y señales de baja frecuencia. Problemas con señales HF Auroras en Oregon, Illinois, Dinamarca, Escocia. (50º)
G4 -(KP8) Posibilidad de amplios problemas del control del voltaje de las líneas y funcionamiento irregular, posible pérdida de contacto con algunos satélites. Bloqueos esporádicos de radio y dificultad para la navegación por satélite. Auroras en California, Polonia, Rep.Checa, Alemania.(45º).
G5 -(KP+9) Problemas para contener el voltaje y posibles daños irreparables si llega al colapso, pérdida de contacto con algunos satélites y posibles averiáis sin posible solución, bloqueo de HF por varios días y afecta sistemas de navegación por mar y aire. Auroras a latitudes muy bajas como Florida o España. (40º)
Si se fijan en la imagen, se observan muchos puntos blancos pero la gran mayoría son alargados y mas grandes. Esto no son estrellas, sino la radiación de una fuerte fulguración que impacta en los sensores del satélite SOHO
2. Tormentas de radiación: En este tipo de tormenta, lo importante no es la velocidad del viento solar, sino su densidad. Si la concentración de partículas solares en las capas altas de la ionosfera es superior a 10 MeV, (MeV = un Millón de Electro Voltios) se considera el principio de una S1, con casi irrelevantes consecuencias. Igual que con su grado mayor S2, que solo dificulta la propagación de HF en zonas polares.
Es a partir de S3, con 10^3 Mev, cuando los pasajeros de vuelos Trans-Polares reciben dosis de 1 radiografía de tórax, mientras que los astronautas no pueden salir del vehículo en paseos extra-vehiculares.
Siempre desde los satélites se percibe la radiación como “manchas o muescas” en forma de ruido, que quedan reflejadas en la imagen. Cuando se alcanza el nivel S4 los satélites tienen muchos problemas de orientación y nitidez, posible peligro para astronautas y dosis segura de 10 radiografías a pasajeros de vuelos T-P.
Cuando el flujo de iones por MeV es superior a 10^5, se declara una S5. Un momento breve donde las partículas energizadas que estamos acostumbrados a ver desde el coronógrafo del SOHO, penetran sobre los circuitos internos de los satélites.
-¿Que ocurre cuando el nivel de radiación es máximo en la Tierra?
-Peligro inevitable para los astronautas, pasajeros T-P reciben +100 radiografías de tórax. Pérdida de algunos satélites o de su memoria y peligro para los paneles solares que pueden verse dañados e inutilizados. Comunicación HF casi nula en la parte diurna del planeta.
Tabla de rayos X, útil para monitorear las fulguraciones en el Sol.
3. Bloqueos de radio:
Los bloqueos de radio se clasifican según si afectan a la propagación de ondas HF o si dificulta los sistemas de navegación(GPS). Aun que hay múltiples intensidades y más de una forma de medir el tipo de bloqueo y las ondas que afecta, por lo general se usa R más un numero del 1 al 5 que define el grado de distorsión en la propagación de ondas.
Una R5 en su máximo esplendor, impide la comunicación por HF con marineros y aviadores durante varias horas, mientras que los sistemas de búsqueda y exploración por baja frecuencia hacen cometer muchos errores de posicionamiento en el lado diurno de la Tierra, haciendo casi imposible el seguimiento por satélite.
Las R4 producen bloqueos de una a dos horas y muchas interferencias por radio HF. Posibles interrupciones y fallos asegurados de posicionamientos por GPS.
Entre las R3 y R2 pueden provocar pausas más o menos largas con aparición de ruido estático en las comunicaciones y provocan un margen de error un poco más elevado en sistemas de navegación en el lado diurno y casi nulo en el nocturno.
Por último las R1 son bastante irrelevantes ya que pueden producir una pequeña desconexión pero no un bloqueo absoluto, por lo tanto, queda abierta la posibilidad de re-establecer conexión de nuevo y solventar el problema.
Cabe añadir que cuando el flujo de rayos-X aumenta repentinamente, alcanza un valor determinado, por lo que en función de su intensidad, sabremos de qué categoría ha sido la fulguración en el Sol. Son las fulguraciones las causantes de las subidas de rayos-X, así como los restos de una supernova o la explosión de un magnetar lejano. El satélite encargado de detectar los rayos-X provenientes del Sol, es el GOES.
Una gigantesca e impresionante mancha solar 11 veces más grande que la Tierra, del tamaño del planeta Júpiter (unos 140.000 km de diámetro), despertó el pasado domingo enviando al espacio una descomunal llamarada clase X 1.1, una de las más poderosas, y los expertos en clima espacial creen que puede volver a repetirse, esta vez dirigida hacia nuestro planeta.
presentado grupos importantes de manchas, que incluso se pueden ver a simple vista con filtros especiales solares (Nunca mire al Sol directamente sin la protección adecuada).
Las manchas solares son regiones más frías de la superficie solar, “tapones” que impiden que fluya hacia la superficie el plasma solar, además de ser poderosos campos magnéticos. Las erupciones solares se clasifican como A, B, C, M o X, ello dependerá de la intensidad de los rayos X. Una erupción “B” es 10 veces más potente que una “A”, mientras que una “C” es 10 veces más potente que una “B” y así sucesivamente. Cada letra se subclasificadel 1 al 9, dependiendo de la potencia. La última erupción solar fue clasificada como X 1.1.
Las llamaradas solares clase X pueden llegar más allá de X 9, como es el caso de las X20 (como la del 16 de agosto de 1989 o la del 2 de abril de 2001). La más potente de todas ellas ocurrió en 1859, aunque no se pudiera medir, quedaron restos de evidencia de ello en los hielos de Groenlandia. Fue denominado Evento Carrington, una tormenta solar que afectó al campo magnético y a nuestra atmósfera y a las incipientes telecomunicaciones de la época, en este caso el telégrafo. Auroras boreales y australes se pudieron ver prácticamente desde todo el planeta. Algunos científicos piensan que ésta llamarada solar pudo alcanzar la sorprendente intensidad X40.
Aunque la llamarada solar X1.1 de hace tres días no puede ser comparada con el Evento Carrington, ha sido de una potencia poco frecuente. Además, se puede volver a producir, ya que el grupo de manchas solares está llegando a su apogeo, de tal forma que sigue desarrollando una gran actividad.
Cuando este grupo de manchas, once veces mayor que la Tierra, eyectó parte de la masa solar, aún estaba muy escorado, es decir, cerca del limbo solar, pero a medida que pasan los días, el grupo comienza a mirar hacia nuestro planeta por la propia rotación del Sol.
Las tormentas solares son un gran riesgo para la Tierra, esencialmente para las telecomunicaciones. Una tormenta solar, como la que ocurrió con el Evento Carrington, apagaría las telecomunicaciones en nuestro planeta, de tal forma que muchos lugares del mundo se quedarían sin luz, sin coberturas de teléfono y sin Internet.
¿Sabías que una tormenta solar 14 veces más grande que la Tierra se está produciendo en el sol en estos momentos?
A principios de la semana del 19 de octubre, se desató una llamarada que era un millón de veces más poderosa que todas las armas nucleares existentes combinadas.
Afortunadamente, esa llamarada solar no salió dirigida hacia la tierra.
Pero ahora el área del sol donde se encuentra esta enorme tormenta solar está girando hacia la Tierra. Si se produjera una erupción solar en el momento justo y en el ángulo correcto, podría dar lugar a un pulso electromagnético que paralizaría nuestra sociedad al completo. Si en algún momento de las próximas semanas, nuestras computadoras, nuestros teléfonos celulares y nuestros equipos electrónicos quedan fritos, ya sabemos a quién debemos echarle la culpa.
Tales impulsos electromagnéticos ya han afectado a nuestro planeta con anterioridad y según algunos expertos, eso es algo que puede volver a suceder de nuevo.
Los científicos dicen que el grupo de manchas solares masivas que se han formado recientemente en el sol son muy inusuales.
Ciertamente, los medios de comunicación no le han prestado mucha atención al asunto, pero este grupo de manchas solares es potencialmente peligroso.
El siguiente es un extracto de un artículo en Discovery.com que da algunos de los detalles técnicos acerca de lo que ha estado sucediendo…
La mancha solar, un parche oscuro en la fotosfera del sol, representa una manifestación del intenso magnetismo solar estallando desde el interior del astro y que es conocido como “región activa”.
Esta región activa en particular, llamada AR2192, ha estado retumbando intensamente, provocando recientemente 2 llamaradas explosivas de clase X, que han provocado algunos apagones de alta frecuencia y de corta duración por todo el mundo.
Tales apagones son provocados por la radiación ultravioleta extremadamente intensa y por la radiación de rayos X que las llamaradas solares pueden generar, causando efectos de ionización en la atmósfera superior de la Tierra, una región conocida como ionosfera.
Las altas frecuencias de radio puede verse fuertemente obstaculizadas por esta actividad, lo que ha provocado apagones que pueden afectar al tráfico aéreo y a los radioaficionados
No hemos visto nada parecido a este grupo de manchas solares durante mucho tiempo. De hecho, según los expertos, hacía más de 20 años que no veíamos una tormenta de esta magnitud en el sol y la importante llamarada liberada por el sol el pasado viernes 24 de octubre fue la cuarta gran llamarada en menos de una semana.
Desafortunadamente, no hay señales de que este grupo de manchas solares vaya a desvanecerse de momento.
De hecho, un funcionario del Centro de Vuelos Espaciales Goddard de la NASA, afirma que “sigue creciendo en tamaño y complejidad”
En el siguiente video se muestra parte de la actividad reciente en el sol.
Como podemos ver, estas explosiones pueden llegar a ser muy violentas…
Y aunque estamos muy preocupados en los acontecimientos diarios a nivel político y económico, lo cierto es que una explosión masiva electromagnética del sol sigue siendo uno de los mayores peligros a los que se enfrenta nuestra sociedad.
Mucha gente centra sus temores en ésta amenaza tan ampliamente ignorada.
Por ejemplo, un multimillonario sin demasiados escrúpulos como Paul Singer, ha realizado numerosas declaraciones públicas al respecto. Singer cree que un Pulso electromagnético es “el evento más peligroso al que se enfrenta el mundo en estos momentos”, algo de lo que ya hablamos en un anterior artículo, titulado: UN MULTIMILLONARIO ADVIERTE SOBRE UN POSIBLE PULSO ELECTROMAGNÉTICO CATASTRÓFICO
“Mientras estamos absortos en las noticias de la economía, la política o las guerras, hay un riesgo que está muy por encima de todos los demás en términos del potencial que podría causar en combinación con la probabilidad de que se produzca y es el de un Pulso Electromagnético masivo”
Paul Singer
Singer escribió una carta a los clientes de su multimillonaria empresa de fondos de inversión, Elliott Management, en la que les hablaba sobre los peligros de una gran tormenta solar:
“Un Pulso electromagnético natural causaría una interrupción masiva de la red eléctrica, posiblemente apagándola por completo durante meses o años, con consecuencias inimaginables. Hace sólo dos años, el sol liberó un pulso de magnitud Carrington, pero la posición de la Tierra en ese momento impidió que el pulso impactara contra la tierra. Las posibilidades de eventos adicionales de tal magnitud pueden ser mucho mayores de lo que la mayoría de la gente piensa”
Para aquellos no familiarizados con el “Evento Carrington”, se trató de una tormenta solar masiva en 1859 que frió los telégrafos de toda Europa y América del Norte. Si se produjera ahora, un evento de este tipo podría devolvernos a la era pre-industrial de un plumazo y por lo visto, Singer no es el único que se muestra preocupado ante tal posibilidad.
Según Peter Vincent Pry, que asesora al Congreso de EEUU en temas de seguridad nacional, una gran tormenta solar geomagnética podría producir efectos similares a los de un pulso electromagnético (EMP) generado por una arma nuclear que “podría colapsar todas las redes eléctricas del planeta y destruir transformadores de alta tensión y otros sistemas electrónicos, un hecho que requeriría de años para ser solucionado”
Evidentemente, nadie dice que eso vaya a suceder de forma inmediata ni nada por el estilo.
Sin embargo, muchos científicos afirman que es inevitable que tarde o temprano, se produzca un nuevo Evento Carrington.
Si eso llegara a suceder, de repente, en un abrir y cerrar de ojos, nos encontraríamos sin electricidad, sin teléfonos, sin comunicaciones, sin computadoras y eso sería terrible para nosotros, una generación de esclavos dependientes de la tecnología…
Imagínatelo por un momento, ¿Estarías preparado para afrontar tu vida sin electricidad, ni teléfono, ni agua corriente, ni gas, ni ninguna de las comodidades de las que disfrutas?
Pero hay otra pregunta que también deberíamos hacernos…
¿Por qué razón en algunos medios se habla tanto de esta posibilidad?
¿Por qué personajes tan siniestros como Paul Singer se interesan tanto por el tema y hablan abiertamente de él en los medios?
¿Se oculta algún tipo de interés oculto detrás de esta amenaza lejana y difusa cada vez más publicitada?