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domingo, 27 de abril de 2014

Miles de personas impiden una marcha nazi en Berlín

Varios miles de personas bloquearon este sábado una manifestación organizada por la formación nazi Partido Nacional Democrático alemán (NPD), que pretendía, bajo el lema “Por un Kreuzberg alemán”, marchar por este barrio de Berlín, en el que viven un gran porcentaje de personas de origen turco.
Según explicó la policía, los alrededor de cien miembros del partido ultraderechista congregados debieron dar la vuelta después de recorrer sólo 200 metros al haber sido bloqueada la calle por miles de personas. A continuación, éstos procedieron al lanzamiento de piedras y botellas e incluso un baño portátil fue quemado.
Varias personas fueron detenidas por la policía alemana por estos hechos, así como cuatro miembros del NPD.
El convocante de la contramanifestación es el colectivo “Berlín libre de nazis” bajo el que se agrupan miembros de organizaciones de izquierdas, así como de los partidos Los Verdes, La Izquierda, las juventudes del Partido Socialdemócrata (Jusos) y el sindicato Verdi.
Estos altercados se producen tan sólo unos días antes del 1 de mayo, celebración del día del trabajo, y durante la cual son habituales los disturbios en la capital alemana ocasionados por choques entre grupos nazis y antifascistas.
EFE

jueves, 27 de febrero de 2014

En Ucrania la UE y EEUU han conseguido un gobierno que esta a la orden de su política

Ahora la única forma de imponer el neoliberalismo es a partir de la violencia y las dictaduras, y los que piensan que el imperialismo está en declive están equivocados
Jame Petras ::
Análisis de James Petras, lunes 24 de febrero de 2014, por CX36, Radio Centenario. Escuchar aquí:http://www.ivoox.com/columna-james-petras-cx36-audios-mp3_rf_2863758_1.html
Héctor Vicente: El primer tema que queríamos consultarle es la situación que se está viviendo en Ucrania, con la orden de arresto que se dictó contra el destituido presidente Víktor Fédorovich Yanukóvich. Hay declaraciones del primer ministro ruso Dmitry Medvedev, cuestionando la legitimidad de las nuevas autoridades ucranianas. ¿Qué nos puede decir en torno a todo esto?
James Petras: Es claro que la Unión Europea y los Estados Unidos han conseguido un gobierno que esta a la orden de su política. Y está empezando ahora una purga, de toda la oficialidad del régimen democrático para poner en su lugar a representantes de los diferentes sectores de la oposición.
A partir de la toma de poder de los golpistas, empieza la segunda guerra entre los colaboradores para ver quién consigue qué puesto y qué puede conseguir del gobierno y a partir de las negociaciones con la Unión Europea.
Lo que hay que entender es que Ucrania, a partir de esta violencia, es un país en bancarrota, no tiene ningún acceso a los fondos que Rusia desplegó ni tampoco recibe financiamiento del mundo occidental. En esa situación, los europeos y el Fondo Monetario Internacional (FMI) encabezando las negociaciones, exigen lo que ellos llaman ‘reformas’. Esto significa que el FMI va a dictar la política económica, y les va a ordenar que ellos deben terminar con las subvenciones a la calefacción, al gas, etc.; que deben eliminar muchos de los gastos sociales; deben imponer un plan de austeridad; y van a imponer una serie de medidas de privatizaciones con el consecuente aumento del desempleo.
Esto a la vez, va a crear otros conflictos entre los golpistas, porque un sector golpista está dispuesto a aceptar los mandatos del FMI y otro sector va a decir ‘para qué luchamos si estamos peor que durante la época de Yanukóvich’. Incluso tiene como candidata a la presidencia a Yulia ‘la ladrona’ Timoshenko que estuvo encarcelada por robar más de 400 millones y ahora la presentan como honesta.
Ahora, más allá de la situación precaria de los golpistas y de la nueva situación frente al FMI; hay otros problemas. Ayer los golpistas eliminaron el bilingüismo, nulificaron la lengua rusa en la parte Este del país, donde la gran mayoría de las personas hablan ruso; y eso puede provocar la división del país entre el Este ruso parlante y el resto, los ucrano parlantes.
También hay un sector fascista que está tumbando los monumentos que se erigieron celebrando la derrota de los nazis, y quieren volver a imponer las doctrinas que apoyaron durante la Segunda Guerra Mundial cuando colaboraron con los nazis.
El peligro es que tratan de expulsar a la flota rusa del Mar Negro, particularmente de Sebastopol; tratando de eliminar los derechos de los ciudadanos rusos. Entonces, si tratan de expulsar la flota rusa, es muy posible que Rusia intervenga y apoye la separación de Crimea y el Este ucraniano, lo que aumentará las tensiones entre los países occidentales y los simpatizantes de la posición rusa.
En todo caso, el golpe de estado no ha solucionado ningún problema económico y ha provocado nuevas divisiones y luchas entre los golpistas.
HV: Se genera más inestabilidad en la zona. ¿Se puede generar alguna reacción rusa?
JP: Bueno, por el momento la respuesta es cautelosa. Están estudiando que políticas van a adoptar los golpistas, que sector va a quedarse con el poder y qué política impondrán.
En todo caso Rusia no va a prestar los 15 mil millones de dólares que habían acordado con el presidente Yanukóvich ni va a rebajar el precio del gas; además Ucrania tiene una deuda de 73 mil millones y este año está obligada a devolver 12 mil millones y en este momento no tiene ni una mínima fracción de ese dinero. Los países occidentales, encabezados pro Estados Unidos y el FMI, ya adelantaron que no van a prestar ni un centavo si no comienzan a aplicar un plan de austeridad y terminan con la política nacionalista. Tienen que entrar en la onda neoliberal como lo hicieron España, Irlanda o Grecia, donde se aplicaron fuertes recortes públicos y se profundizaron las privatizaciones de toda la riqueza.
Entonces, dicen primero reformas y luego préstamos. Primero neoliberalismo y luego financiamiento. Y eso inevitablemente va a crear condiciones muy graves para las mayorías en Ucrania, no saben lo que se les viene porque la dictadura del FMI es la peor forma de gobernar un país.
HV: Dimitió el primer ministro de la ‘transición’ egipcia, Hazem al Beblawi; quien estaba al frente del gobierno desde el golpe de estado militar contra Mohamed Mursi en 2013.
JP: es una profundización de la militarización, este gobierno de transición era simplemente una fachada porque el general (ministro de Defensa y jefe del Ejército, Abdel Fattah al) Sissi, es el que manda en el país y ahora está descartando la fachada, y va a imponerse como una dictadura militar sin supuesta coalición con civiles, liberales ni nada. Primero fue la purga de los Hermanos Musulmanes, después de los sectores nacionalistas, y ahora es la purga de los liberales que están de alguna forma subordinada al gobierno. Las políticas en Egipto están cada vez más represivas.
El juicio contra el ex presidente Mohamed Mursi y las medidas que han tomado contra los opositores, son del estilo de Pinochet, no tienen nada que ver con el retorno a la democracia.
HV: Parece que se instaló la inestabilidad definitivamente en Egipto.
JP: Empieza la resistencia, en diferentes vertientes. Hay grupos en protestas legales, hay grupos en protestas callejeras y crecen los grupos armados. La situación va a seguir inestable y tal vez, después que gaste los primeros préstamos que le dio Arabia Saudita el gobierno va a enfrentar una situación muy difícil porque no tiene sus propios recursos ni capacidad de generar nuevas inversiones. Mientras tanto, el gobierno por la fuerza impone una tranquilidad relativa, pero el futuro es muy oscuro para la dictadura.
HV: En nuestro continente sobresale la situación que se vive en Venezuela, que aquí en CX36 hemos estado siguiendo incluso con testimonios en directo desde allí. Ahora el presidente Nicolás Maduro convoca a una Conferencia Nacional de Paz para el miércoles, con los líderes de la oposición.
JP: Es posible que pudiera convocarlos para entrar en discusión y diálogo. Hay que ver qué hay en la agenda, cuáles son los puntos de coincidencia, qué propuestas tiene la oposición, para que el gobierno pueda mantener los cambios sociales – populares y mientras tanto, ellos aceptaen la ley y el orden del marco democrático. Porque hasta ahora la oposición está funcionando con una doble agenda, hablan de democracia pero practican la ilegalidad y la violencia, y actúan como quinta columna para EEUU.
Es difícil imaginar que están dispuestos a dejar la política actual. Espero que haya un cambio de actitud, pero la táctica actual de Washington y sus representantes, (Henrique) Capriles y (Leopoldo) López, es una política de tensión, de hostigamiento constante para provocar un desgaste. Y no sólo eso, en Táchira –provincia del interior del país- tratan de tomar territorio y establecer una base para el lanzamiento de la oposición violenta.
Debemos tomar con mucha precaución esta convocatoria, porque los medios de comunicación siguen fomentando la violencia. Washington rechaza el diálogo mientras sus interlocutores están débiles y quieren repetir lo que hicieron en Ucrania, o sea, imponer condiciones inaceptables para desgastar al gobierno, frustrar a las bases sociales y poco a poco debilitar la estabilidad del gobierno de Maduro.
No hay que tomar en serio la idea de una reconciliación, es una política de desgaste. Desgastar significa mantener tensiones para que la economía no funcione, la gente no pueda ir al empleo, falten mercancías en las tiendas. Es una guerra estrecha.
HV: Usted mencionó Táchira, allí se comprobó incluso la participación de paramilitares colombianos, además por allí se hace el contrabando a Colombia.
JP: Y lo peor es el Alcalde de Táchira, es de la oposición y está fomentando el terrorismo y las entradas de colombianos y toda la mafia, que está mezclada con la política de la oposición. El gobierno debe intervenir allí, desplazar al Alcalde, porque está actuando contra la Constitución e imponer un gobierno que actúe dentro de la Constitución.
Pero en este momento sólo tienen la Guardia Nacional allá y están tratando de ver en qué grado pueden establecer tranquilidad para que la gente que no está con la oposición pueda seguir funcionando normalmente.
HV: El presidente Maduro denunció a ‘CNN’ y expulsó a sus corresponsales de Venezuela.
JP: Es que están actuando abiertamente, de forma muy descarada, mostrando la violencia de forma favorable, haciendo propaganda flagrante a favor de la desestabilización. Ningún gobierno puede tolerar medios que son instrumentos del terrorismo. ‘CNN’ es el primer culpable de estas prácticas, por eso deben cerrarse inmediatamente para que no lo puedan imitar los otros medios de la oposición, que no puedan hacer ese tipo de medio terrorista.
HV: En Ecuador hubo elecciones locales y el partido del presidente Rafael Correa, ‘Alianza País’ perdió en Quito, Cuenca y Guayaquil.
JP: Hay un gradual desgaste en las clases medias de las grandes ciudades; el gobierno se sobre confió y no está tomando en cuenta la pobre gobernabilidad de los alcaldes, particularmente en Quito.
Hay necesidad de reconsiderar lo que está haciendo el gobierno. En las provincias, en la parte rural, Alianza País ganó las elecciones, pero perdió Quito porque se descuida mucho las condiciones de la vida cotidiana, de las medidas del gobierno, corrupción, etc. El problema del centro izquierda es que se están agotando las posiciones más progresistas, por estar demasiado tiempo en el poder se descuidan las bases sociales que originalmente los pusieron en el poder. Correa debe hacer una autocrítica y ver en qué grado debe revisar la política exclusivamente extractiva –exportaciones petroleras, mineria, etc.- y buscar diversificar la economía, ampliando la participación más allá de los círculos de Alianza País.
El problema con estos resultados, no pasa por que sean solamente un castigo, sino que los que se están aprovechando de las dificultades de Correa es la derecha. En Guayaquil, el alcalde Jaime Nebot, que siempre fue de derecha es un social cristiano; Mauricio Rodas –que ganó la Alcaldía de Quito- es de centro derecha; entonces la debilidad de Correa no está favoreciendo a la izquierda ni a los movimientos sociales.
El descontento popular está desviándose hacia la derecha, hacia políticos peores que Correa y ese es el drama que estamos viviendo. Y no sólo en Ecuador, sino también en Brasil y Argentina, por varias razones que ya comentamos pero que podemos repasar. La izquierda esta debilitada por la fuerza que tiene el centro izquierda, entonces cuando hay problemas con el centro izquierda, la derecha se beneficia.
HV: ¿En qué otros temas viene trabajando?
JP: Tenemos que analizar en conjunto lo que está pasando. Hemos visto una ola de golpes e invasiones, si simplemente enfocamos sobre Ucrania y Venezuela, perdemos el cuadro general. Esto forma parte de una ofensiva imperialista, con la invasión en Libia; el golpe en Egipto, la invasión a Siria, los golpistas en Ucrania y ahora los terroristas en Venezuela, es todo parte de una nueva ofensiva imperialista que busca homogeneizar el mundo bajo la bandera del neoliberalismo con gobiernos autoritarios. Ya no confían en la democracia y el libre mercado como en los años ’90. Ahora la única forma de imponer el neoliberalismo es a partir de la violencia y las dictaduras, y los que piensan que el imperialismo está en declive están equivocados.
Tenemos que tomar en cuenta no solamente la violencia y los golpistas; la derechización de Françoise Hollande en Francia, invadiendo África y haciendo concesiones a los empresarios; el nuevo gobierno en Italia con Matteo Renzi, que promete privatizar la economía y despedir cientos de miles de empleados públicos; Mariano Rajoy en España que quiere revertir todas las leyes sociales; etc. Tenemos una ola derechista que nos está pasando por delante y tenemos que pensar en una contraofensiva porque no se puede parar estas cosas simplemente criticando a los gobernantes.
HV: ¿Hay herramientas, instrumentos, a nivel internacional para que los pueblos logren por lo menos ensayar una coordinación frente a esto?
JP: Si, hay varias organizaciones, pero más social que políticas. Hay organizaciones de campesinos, sindicatos, ecologistas, etc. Pero falta una perspectiva más claramente partidaria, política. El a-partidismo, la oposición a los partidos políticos, es un error. Tendrían que entrar en la política de combinar las formas de lucha, electoral y acción directa, pero hasta ahora se quedan divididos.
HV: ¿Y eso debilita mucho a los sectores populares?
JP: Si, porque están luchando con una mano mientras que con la otra están frenando.
Extractado por La Haine

martes, 25 de febrero de 2014

Ucrania y la gran ofensiva de EEUU contra Rusia

Ucrania y la gran ofensiva de EEUU contra Rusia

Público.es


En una conferencia patrocinada por la petrolera Chevron, la subsecretaria de Estado de Estados Unidos, Victoria Nuland, revelaba que desde 1991 su país había invertido más de 5.000.000.000 de dólares en Ucrania, uno de los países más estratégicos del planeta, y no precisamente para erradicar la pobreza. La publicación (¿por Rusia?) de una conversación telefónica entre Nuland, una férrea antirusa procedente de la OTAN, y el embajador estadounidense en Kiev días antes, en la que ella se queja de la Unión Europea por ser incapaz de derrocar el Gobierno y afirma utilizar a un representante de la ONU –organismo internacional tratado como marioneta- para formar el nuevo ejecutivo, conforma la sospecha: ¿Está Washington detrás del golpe de Estados contra el Gobierno legítimo (con los mismos criterios del occidente) de Viktor Yanukóvich, elegido en 2010? Claro que aquí, nadie lo llamará “golpe de estado”, para poder reconocerlo como legal, lo mismo que se hizo con el golpe de Egipto por Al Sisi. Por otro lado, era sorprendente que Barak Obama pidiera tranquilidad a los manifestantes y diálogo al Gobierno, mientras los ultras como John Bolton y el senador McCain (¡éste hasta se presentó en la Plaza de Independencia de Kiev!) le exigían contundencia. ¿Hay un Gobierno neocon dentro o paralelo al Gobierno de Obama o se trata de un doble juego del presidente?
La realidad es más compleja de que “los ucranianos querían pertenecer a la UE y su Gobierno tirano se propuso impedirlo a balazos”. Al tiempo que los medios de comunicación convertían un asunto interno de Ucrania en una cuestión internacional, exagerando su impacto con el fin de allanar el camino de la injerencia de las potencias occidentales (¡preocupadas por la democracia en Ucrania que no en Arabia Saudí) nadie se enteró de la huída de la primera ministra tailandés Yingluck Shinawatra a no se sabe dónde por masivas protestas ciudadanas, o de la terrible matanza de los musulmanes en Myanmar.
El monopolio de la injerencia en los asuntos de otros Estados tiene un nombre: American exceptionalism
Corresponde a los ucrainólogos hablarnos del caldo de cultivo interno que propició una crisis de tal magnitud y de cómo 20.000 pudieron determinar el destino de 45 millones de personas. ¡Y no vale la justificación a la española de la “mayoría silenciosa”! Es inaudito que unos “revolucionarios” se jueguen la vida para entrar en una alianza económica y que ésta además sea una UE en bancarrota y con millones de parados, desahuciados y clases medias medias empujados a la miseria.
El modus operandi de la UE y Estados Unidos ha sido aplicar el modelo de las “primaveras” libia y siria: Protestas pacíficas convertidas, de repente, en levantamientos armados de bandas tenebrosas con disciplina militar que provocan caos y terror para dar la impresión del peligro de masacre y guerra civil. Que los dictadores respondan con una dura represión señala que ninguno representa los intereses de los ciudadanos.
La destitución de Yanukóvich con dicho métodos es un mal precedente para los Gobiernos europeos que casi a diario se enfrentan a decenas de miles de manifestantes contra la corrupción y el saqueo de sus ahorros.
Bruselas oculta la verdad. No dice a los ucranianos que:
1. La UE no había ofrecido a su Gobierno la integración en el club, sino un acuerdo de libre comercio (ver: La guerra del gas: de Ucrania a Siria y de EEUU a Irán) que destruiría la economía de un país que posee una cuarta parte de las “tierras negras” (chernozem, suelo agrícola que no necesita fertilizante) del mundo, además de carbón, uranio y hierro. Sus gentes empobrecidas creen que en este lado de Europa verían como los suecos, ignorando que en Bélgica, por ejemplo, uno de cada cuatro niños vive por debajo de la línea de la pobreza.
2. Que hoy estando en bancarrota, la UE no tiene interés en que en el ingreso de Ucrania. Si lo hiciera, Georgia, Azerbaiyán o Moldavia también se pondrían en la cola.
3. Que países como Rumania o Bulgaria, que sí están en la UE, no han visto ni prosperidad económica ni derechos políticos y viven peor que hace 40 años. La Bulgaria socialista de entonces exportaba electricidad y productos agrícolas a Turquía y hoy su economía sufre tal parálisis que miles de sus ciudadanos cualificados han emigrado y el resto son simples consumidores de los productos de las potencias, adeudos hasta la medula.
4. Que en Bielorrusia, país que va a formar parte de La Unión aduanera, junto con Kazajistán y Rusia, las tasas de la pobreza y la del desempleo son del 2% y la Educación y Sanidad siguen siendo gratuitas y universales.
5. Que Bruselas y Washington en Ucrania están apoyando a la derecha más reaccionaria, a los grupos fascistas (como lo han hecho con Talibán y Al Qaeda) e incluso antisemitas que acusaban al Gobierno ser “marioneta de la mafia judía rusa”. Los partidos comunistas de las exrepúblicas soviéticas ya en diciembre advirtieron sobre la peligro de las fuerzas neonazis de Ucrania, que también avanzan en Europa Occidental.
De Buda a Lenin, de Bamian a Kiev
El derribo de la estatua de Lenin en Kiev, que era el símbolo del triunfo sobre los nazis (que no el de la URSS o de Rusia, ya que en los últimos tres años se han instalado otras 5 estatuas de Lenin y de Marx en distintas ciudades del país), ha sido tan significativo como la destrucción de la estatua de Buda en Afganistán por los talibanes, criatura nacida en los sótanos de la CIA, cuya misión era operar en otro país de la zona de influencia rusa.
Dominar Ucrania ha sido uno de los principales objetivos de Estados Unidos. Ya en 1989, Zbigniew Brzezinski, asesor de Seguridad Nacional de Jimmy Carter, elaboró unos estatutos para una Ucrania independiente de la URSS. Los objetivos de la actual intromisión de Washington en Ucrania (que significa “Patria” en su idioma), son:
  • Impedir que Rusia pusiera en marcha la Comunidad Económica Eurasiática, prevista para el 2015, y cuyo núcleo era Ucrania.
  • Contener la exitosa recuperación del espacio soviético por Moscú, en Eurasia y Asia central.
  • Irritarle a Putin, vengándose del caso de Snowden, que tanto daño ha hecho a Obama, y también condenar al fracaso las Olimpiadas de Sochi en las que Moscú ha invertido 50 mil millones de dólares y que iba a ser un escaparate de su poderío organizativo y deportivo.
  • Restarle fuerzas para desafiar a Estados Unidos en otras zonas en disputa.
  • Abrir el mercado de ucrania a los productos occidentales, a sabiendas que las mercancías ucranianas no podrán competir con ellos.
  • Ponerle a kremlin nervioso y a la defensiva, preocupándole con “¿Qué será el próximo golpe?”
  • Señalarle como modelo antidemocrático y antiderechos humanos y al occidental como el paradigma del paraíso, cuando en realidad ambos sirven a una élite mezquina putrefacta.
  • Fortalecer su posición en la Nueva Euy de paso quiere ropa, ahora que los europeos occidentales dejan de ser sumisos ejecutores de sus órdenes, prevenir la formación de un eje París-Berlín-Moscú. No se le olvida que Alemania se negó a participar en la invasión de Irak en 2003.
Para arrastrar a Ucrania hacia su órbita, EEUU cuenta con varios planes:
*Plan A: Instalar un gobierno anti-ruso, que actúa de contrapeso a Moscú, y permita la integración del país en la OTAN como Polonia, Hungría, Eslovaquia y Rumania. El avance de la Alianza hacia las fronteras rusas se paralizó tras la intervención militar de Rusia en “la guerra de 5 días” contra la invasión de Georgia, respaldada por el Pentágono, en Osetia del Sur. El golpe de Estado contra Yanukóvich facilita una tarea primordial: cambiar la dirección de los servicios de inteligencia y el mando del ejército ucraniano y vincularlos con el Pentágono.
*Plan B: Si el futuro régimen no es amigo, al menos que convierta a Ucrania en un Estado tapón entre Rusia y Occidente. Lo prefiere débil e inestable, que una Ucrania fuerte y socia de Rusia.
*Plan C: La “Yugoslavizacion” de Ucrania, con imaginarias líneas divisorias étnico-lingüísticas (ruso/ucraniana) y religiosa (ortodoxa-católica), como apuntó en 1996 Samuel Huntington, basándose en el supuesto “choque de civilización entre los ucranianos orientales y los occidentales”. Estados Unidos aquí también seguirá la nueva política de la Casa Blanca: no a las intervenciones y riesgos innecesarios, sí a sacar provecho de las fracturas sociales existentes en los territorios de interés (Ver: Obama y su realismo aristotélico).
Ucrania, sentada en dos sillas
Desde su independencia en 1991, Kiev ha tenido que maniobrar entre Occidente y Rusia, salvando su difícil posición geográfica: la oposición de Yanukóvich en 2011 a la oferta rusa de fusionar la ucraniana Naftogaz con Gazprom, a pesar de que éste ofrecía precios más bajos para los consumidores ucranianos de gas, o negociar un acuerdo de asociación con la OTAN, mientras firmaba con Moscú los derechos de la Flota rusa del Mar Negro, son algunos ejemplos.
Será decisión suya si quiere ser otro Chipre o Grecia en la UE o un socio de importancia para Rusia: cola de león o cabeza de ratón. Geopolitical choices may be tweaked by the individuals in power, but the pressure of long-term national interests remains strong. El futuro lo determinará el peso de los intereses nacionales a largo plazo, lo cual impedirá la fidelidad absoluta de Kiev a Moscú o a Brúselas-Washington.
Vuelve el imperialismo alemán
Con 287 bases militares americanas en su suelo (Noruega tiene tres y España cinco), y tan sólo 200.000, la gran Alemania no es más que un rehén de Estados Unidos, cuya canciller ha tenido que ir a la audiencia de su jefe en Washington una veintena de veces. Nuland, en su famosa llamada telefónica, se permite menospreciar a Alemania sin entender el riesgo energético que le supone una guerra abierta con Rusia. Aun así, la actual intervención de Berlín en los asuntos de Ucrania -apoyando a Vitali Klitschko, un millonario líder de la oposición, residente en Hamburgo-, marca un nuevo hito en la política exterior de los germanos, con la intención de:
  • Poder ampliar su influencia hasta el Mar Negro y acceder a Oriente Medio por tierra a través de los Balcanes. Ya en 1917, Alemania exigió la entrega de Ucrania a los bolcheviques a cambio de la paz que pedían; también fue un sueño de Hitler que Ucrania, Bielorrusia y los países bálticos estuvieran bajo el dominio de Alemania.
  • Llenar el vacío que está dejando Estados Unidos en distintas zonas del mundo, a pesar de que hoy gobierna a una Europa debilitada y fragmentada.
  • Los beneficios económicos de Ucrania – la mejor tierra agrícola de Europa, mano de obra cualificada y barata, de piel blanca y de fe cristiana-, deben ser superiores a posibles perjuicios que puede recibir desde Moscú; además cuenta con que Europa es el mayor cliente de Rusia.
La venganza rusa
Rusia no admitirá un régimen pro-occidental en el país más importante para su seguridad. ¿Dónde, cómo y cuándo responderá a estas provocaciones? Quizás lo haga en Irán, saboteando el acuerdo histórico firmado con Estados Unidos sobre su programa nuclear, o en Polonia o Rumania, ambos dependientes al gas ruso.
Rusia, desde Ucrania, amplía su línea costera hasta el Mar Negro, fortalece lazos con los más de 4 millones de ortodoxos, mantiene su base militar (también la aeroespacial), y accede a los amplios y abundantes productos agrícolas.
El Kremlin no puede perder esta batalla, tampoco quiere un enfrentamiento durante los juegos de Sochi, por lo que está usando su poder blando. Es consciente de que cualquier gobierno en Ucrania tendrá que hacer el mismo juego de equilibrio. La dependencia económica de Ucrania a Rusia es muy profunda, tanto que muchas de las grandes empresas del país tienen dueños rusos.
Lo sucedido cambia el equilibrio de fuerzas. La próxima parada del “caos controlado” puede ser Bielorrusia y después las regiones de la propia Federación Rusa.
Fuente: http://blogs.publico.es/puntoyseguido/1375/ucrania-y-la-gran-ofensiva-de-eeuu-hacia-rusia/