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lunes, 20 de octubre de 2014

Guía para mantenerse desintoxicado todo el año

Guía para mantenerse desintoxicado todo el año


Para ayudar al cuerpo a mantenerse en equilibrio y prevenir los daños causados por las toxinas se pueden realizar varios tipos de curas depurativas. Harán que nos sintamos mejor, más ligeros, lúcidos y dispuestos a afrontar los retos cotidianos.

Fuente: 
El Correo del Sol




Aunque se siga una dieta sana, inevitablemente el cuerpo se sobrecarga de toxinas debido a su funcionamiento normal. Los procesos fisiológicos producen residuos que debieran ser eliminados, pero una parte consigue atrincherarse en el cuerpo. 
Además el consumo ocasional de alimentos refinados, con aditivos o excitantes, el contacto con alergenos y productos químicos presentes en el entorno e incluso el estrés aumentan la concentración de agentes tóxicos en el organismo. 
Probablemente nunca antes en la historia tantas personas han sentido la sensación de estar siendo intoxicadas. La omnipresencia de productos químicos artificiales, los compuestos volátiles que ensucian el aire, los alimentos manipulados, las aguas tratadas, las radiaciones electromagnéticas... son muchos los agentes extraños que nos atacan cotidianamente. 
No es extraño que la incidencia de enfermedades relacionadas con la presencia de toxinas en el cuerpo no deje de incrementarse. Son enfermedades como el cáncer, los trastornos cardiovasculares, la artritis, las alergias y los problemas de la piel. 
Pero todo ello no es razón para ser pesimista, porque el cuerpo se regenera y se limpia continuamente. En el hígado se neutralizan, transforman o eliminan —a través de las heces o la orina— las toxinas. También pueden expulsarse a través del sudor, las mucosidades o las erupciones cutáneas. Sólo en determinadas situaciones que supera la capacidad autodepurativa del cuerpo se puede producir un desequilibrio peligroso. Esto, por ejemplo, puede ocurrir cuando los alimentos que entran en el cuerpo son más de los necesarios, algo que es muy frecuente por culpa del estilo de vida actual, sedentario, estresante y consumista (también de alimentos). 
Recomendables para todos
Para ayudar al cuerpo a mantenerse en equilibrio y prevenir los daños causados por las toxinas se pueden realizar varios tipos de curas depurativas. En cualquier caso el efecto no será sólo preventivo: también hará que nos sintamos mejor, más ligeros, lúcidos y dispuestos a afrontar los retos cotidianos.
La desintoxicación es recomendable para cualquier persona, pero conviene especialmente a las que sufren enfermedades agudas y crónicas —siempre bajo supervisión médica— y especialmente las que afectan al sistema digestivo, pues son consecuencia en la mayoría de los casos de haber seguido estilos de alimentación y de vida congestionantes.
Existen muchas estrategias para desintoxicarse y todas son eficaces. La más "light", como beber medio litro más de agua al día, ya ayuda a eliminar toxinas. Si se sustituyen las raciones de proteínas y de productos lácteos por otras de frutas y verduras se reduce la congestión y se favorece aún más la eliminación. Yendo más allá, hasta el ayuno total, se obtienen cada vez mejores resultados.
No obstante, la depuración no es una terapia sin riesgos. Si se lleva el ayuno más allá de lo razonable, si se abusa de los laxantes o los enemas, el cuerpo puede dejar de obtener lo que necesita e incluso puede salir perjudicado (por ejemplo, cuando el cuerpo empieza a quemar las proteínas de los músculos o de los órganos). 
Por eso conviene asegurarse de que la dieta depurativa elegida es inocua o, mejor aún, dejarse asesorar por un médico naturista, especialmente si se tiene un peso insuficiente, si se acostumbra a sentir frío o si se sufre una enfermedad crónica o grave.
El tratamiento desintoxicante idóneo depende del estilo de vida de la persona que lo vaya a recibir. Si sigue una dieta regular, equilibrada, desprovista de excesos, necesitará una desintoxicación menos intensiva que si su alimentación es descuidada. 
Toxinas en la grasa corporal
Las sustancias residuales que no han sido eliminadas se acumulan sobre todo en los tejidos adiposos, por lo que quienes sufren sobrepeso u obesidad poseen una carga tóxica mayor. Lógicamente les interesa liberarse de ella, pero deben hacerlo de modo gradual. Un ayuno radical hace que de pronto fluyan demasiadas toxinas acumuladas en los tejidos grasos hacia el torrente sanguíneo, lo que puede suponer un riesgo. En cambio las depuraciones ligeras hacen que salgan poco a poco, sin mayores consecuencias para los órganos y sistemas corporales. Cualquier persona que come 4.000 calorías al día de una dieta grasa, dulce, y mal equilibrada, que comience a comer 2.000 calorías de alimentos más sanos, experimentará una positiva desintoxicación.
La cura depurativa puede realizarse siempre que se note un estado de congestión o síntomas de sobrecarga como dolores de cabeza, fatiga, molestias gastrointestinales o constipados repetidos. Por otra parte, existen determinadas épocas del año —principios de primavera y otoño— en que las curas depurativas están más indicadas y resultan más eficaces. 
Las curas depurativas más ligeras pueden realizarse en casa, sin necesidad de suspender las actividades cotidianas. De hecho a menudo aumentan la energía y la sensación de bienestar. Sin embargo, un ayuno prolongado requiere tranquilidad, descanso físico y asistencia de expertos. En ocasiones el ayuno causa dolores de cabeza, fatiga, irritabilidad o congestiones mucosas. Por tanto puede ser interesante acudir a una casa de reposo o una clínica especializada. También es recomendable elegir los periodos de vacaciones y en el caso de las curas cortas, los fines de semanas. Algunas personas son especialmente sensibles a las agresiones del entorno durante la cura, por lo que es conveniente permanecer a solas o rodeado de personas que comprendan y apoyen la idea.
Niveles de desintoxicación
Cada persona es diferente, como cada situación vital y cada experiencia de depuración. Para determinada persona una dieta un poco más ligera que la habitual puede tener resultados espectaculares. Otra necesita un ayuno completo para sentirse igualmente satisfecho. Quien desee iniciarse en las depuraciones pero no esté seguro de cuál es la que le conviene más puede empezar por la propuesta más accesible, la dieta básica, y cada dos días, si se siente bien, puede probar con los siguientes niveles de exigencia (sucesivamente dieta vegetal, cruda, líquidos y sólo agua).
Conviene saber que es normal que al final del primer día, aproximadamente a la hora de cenar, aparezca alguna molestia, como dolor de cabeza o fatiga. En cambio el tercer día uno puede sentirse mejor que antes de empezar y más preparado que nunca para desarrollar cualquier actividad, pero conviene mantener la calma. 
• La dieta básica, que puede describirse como el primer peldaño en la escalera de las curas depurativas, se caracteriza por basarse en alimentos de producción ecológica, integrales, frescos y de temporada, raciones variadas y moderadas, preparaciones poco grasas, preferiblemente crudas, cocidas en agua o al vapor, y agua mineral natural o depurada como bebida básica. 
En cambio deben evitarse o reducirse al mínimo las carnes rojas o curadas, las vísceras, los alimentos refinados o conservados, el azúcar, las grasas saturadas e hidrogenadas, el café y el alcohol. Así hay menos necesidad de limpiarse frecuentemente. 
Esta dieta sana, que para empezar puede mantenerse siete días pero podría ser el estilo de alimentación habitual, cumple los requisitos de la depuración si implica, en comparación con la dieta habitual, un aumento de la ingesta de líquidos —a través del agua mineral, de las infusiones medicinales, de las frutas y de las hortalizas— y una reducción de las grasas y las proteínas. Para la mayoría de las personas, la dieta básica significa un cambio importante en su alimentación y provoca modificaciones inmediatas y beneficiosas en los procesos fisiológicos. 
 Una nutrición depurativa más profunda está compuesta exclusivamente por alimentos vegetales(frutas, hortalizas, verduras, legumbres y cereales) y renuncia a los panes y a cualquier preparación al horno, los productos lácteos, al alcohol y a los frutos secos. Algunas personas eligen una dieta macrobiótica a base de arroz integral, a razón de tres o cuatro tazones diarios, e infusiones. 
La dieta vegetal, que es bien digerida y aceptada por la mayoría de la gente, ayuda sobre todo a lalimpieza del colon, uno de los objetivos de cualquier cura depurativa. Del colon, si no funciona bien, salen muchas toxinas. Por ello muchos tratamientos depurativos van encaminados a limpiarlo, como la toma de laxantes, los enemas o la hidroterapia de colon. 
 El siguiente nivel en la desintoxicación implica una dieta exclusiva de frutas, hortalizas y verduras, especialmente las más ricas en clorofila, como la hierba de trigo o las verduras de hoja verde. Este plan tiene un gran efecto purificador sobre el sistema gastrointestinal y el cuerpo entero. 
Una opción similar se basa exclusivamente en los alimentos vegetales crudos (frutas, hortalizas, verduras y brotes de alfalfa, de lino, de trigo, de alforfón, de girasol…), que proporcionan una dosis extraordinaria de vitalidad). Al consumir los alimentos crudos se obtienen todas sus vitaminas, minerales y enzimas, que actúan con más eficacia que nunca sobre el funcionamiento celular. Mucha gente afirma que ésta es la mejor de las dietas depurativas si se realiza correctamente.
 A continuación se encuentra la dieta vegetal líquida. Zumos, caldos e infusiones de frutas, hortalizas y verduras se pueden utilizar para purificar hasta el último rincón del cuerpo. Las algas en polvo añadidas a los zumos y el caldo de miso —soja fermentada— son ingredientes habituales de esta dieta porque proporcionan nutrientes y favorecen la misión de las bacterias intestinales beneficiosas, colaboradoras en el proceso de desintoxicación. 
Los expertos en ayuno consideran que esta dieta líquida es muy eficaz en la eliminación, a la vez que ayuda a regenerar los tejidos gracias al aporte de nutrientes. 
• El ayuno completo, en que sólo esta "permitida" la ingesta de agua, es el más intenso desde el punto de vista de la eliminación de residuos, pero en ocasiones tiene efectos secundarios negativos y puede resultar debilitante en comparación con el ayuno a base de zumos. 
No obstante, el ayuno desintoxicante es la terapia más antigua y es un proceso totalmente natural. Es una respuesta común entre los animales ante la enfermedad y muchas personas lo hacen también, no porque nadie se lo haya recomendado, sino porque su instinto les dice que no deben comer. Entre los seres humanos el ayuno se puede entender como una ayuda para prevenir y tratar las enfermedades.  
El agua es uno de los principales agentes desintoxicantes. Entre todas las aguas minerales envasadas conviene elegir las de más baja mineralización y se toman de 8 a 12 vasos diarios. Se beben dos o tres vasos media hora antes de las comidas y antes de dormir -durante la noche aumenta la eficacia de los procesos autodepuradores del cuerpo. 
Terapias complementarias
Además de la dieta existen otras terapias que complementan la depuración. Las sesiones deejercicio físico de tipo aeróbico, que hacen trabajar a los sistemas respiratorio y cardiovascular, mejoran el funcionamiento metabólico (por tanto la absorción de nutrientes) y la eliminación de residuos a través de la piel mediante el sudor. En caso de hacer ejercicio es importante beber lo suficiente para eliminar las toxinas generadas durante el esfuerzo. 
Asimismo son prácticas recomendables durante las curas de desintoxicación el tomar saunas y baños de vapor para abrir los poros de la piel y facilitar aún más la eliminación. Antes de tomar el baño se puede cepillar la piel en seco, lo que la limpiará y vigorizará. 
Los masajes de cualquier tipo son otro complemento útil de la desintoxicación. El masaje linfático favorece especialmente el proceso de eliminación de los residuos metabólicos. 
La relajación y el descanso son también importantes. Durante la desintoxicación se necesita algo más de tiempo para estar a solas, así como más horas de sueño, aunque se suela disponer de más energía. Las técnicas de relajación ayudan a que la mente no entorpeza las funciones del cuerpo, sino a que colabore con él. Las disciplinas que combinan meditación, respiración profunda y movimientos suaves, como el yoga o el tai chi, están muy indicadas.  
¿Son necesarios los suplementos?
Cada día son más las investigaciones que advierten de la necesidad de limitar o evitar la toma de dosis altas de nutrientes en forma de pastilla, especialmente durante periodos de tiempo  prolongados. Aún son necesarios más estudios sobre la cuestión, pero la posibilidad de que se produzcan efectos secundarios indeseables a medio o largo plazo hace recomendable que no se tomen suplementos durante las curas de depuración, a menos que lo recomiende un médico.
En todo caso se puede incluir en la dieta de depuración algunos alimentos y nutrientes concretos que potencian sus efectos. La fibra (en forma de cáscara de psyllium, pectina, gel de áloe vera, arrastra los residuos del proceso digestivo y reduce la mucosidad en el intestino delgado), la vitamina C y otros antioxidantes (reducen el efecto de los agresivos radicales libres), el potasio (aumenta la salida de líquidos), la niacina (vitamina B3, optimiza la circulación sanguínea) o la l-cisteína (aminoácido precursor del enzima glutatión, principal agente depurador del cuerpo) pueden ser de mucha ayuda en este sentido. 
Los "alimentos medicina", como el ajo, la cebolla, la pimienta o el aceite de oliva (en dosis moderadas y acompañado de fibra) también favorecen la desintoxicación al tiempo que aportan nutrientes. Las algas, en concreto, gracias al alginato de sodio, ayudan a recoger y expulsar los metales pesados, mientras que el vinagre de sidra (una cucharada en un vaso de agua caliente) es un bálsamo para las paredes intestinales. Asimismo puede resultar conveniente tomar acidophilus para reducir la cantidad de toxinas producidas por otras bacterias intestinales. 
Plan para todo el año 
Lo ideal es darse cuenta de los mensajes que envía el cuerpo y armonizarse con los ciclos de la naturaleza. Las mujeres pueden conseguirlo más fácilmente que los hombres porque su menstruación es ya un periodo depurativo que puede reforzarse siguiendo cada semana antes de la regla una dieta con más jugos, alimentos crudos y plantas medicinales. Pero todas las personas pueden establecer una serie de hábitos a lo largo del año. 
• En otoño, realizar otra cura de 7 a 10 días de duración tomando algunas de las siguientes medidas: 
- Una cura de uvas frescas -enteras y en zumo.
- Zumo de limón y manzana.
- Frutas y verduras frescas, crudas y cocinadas.
- Zumos de frutas (por la mañana) y verduras (por la tarde).
- Zumos de frutas con algas.
- Dieta de cereales integrales, calabaza y verduras (es una desintoxicación ligera).
- Una mezcla de las medidas mencionadas.
- Se pueden añadir plantas medicinales a cualquiera de las propuestas.
- Desintoxicación del colon con fibra (psyllium, pectina, etcétera) y enemas.
• A mediados de otoño, cura depurativa de tres días a base de zumos o productos frescos de temporada, alrededor de la luna nueva de finales de octubre y comienzos de noviembre. 
• En invierno, entre el 10 de diciembre y el 5 de enero,  conviene tener en cuenta los siguientes consejos para unas fechas protagonizadas por las reuniones familiares en torno a la mesa.
- En casa seguir una dieta sana, básica y ligera. Fuera, evitar las toxinas manifiestas (carnes asadas, platos muy grasos, abuso de dulces...).
- Hacer una semana a base de arroz integral, verduras cocidas, caldo de miso y algas. En las sopas se puede añadir jengibre o pimienta.
- Una semana de arroz moreno, de verduras cocinadas, de caldo del miso, y de algas. El jengibre y la pimienta de cayena se pueden utilizar en las sopas.
- Una vez a la semana tomar una sauna, un baño de vapor o un masaje.
• En primavera conviene realizar una cura de dos a tres semanas de duración entre el 10 de marzo y el 15 de abril aproximadamente, basada en una o más de las siguientes propuestas:
- Seguir la dieta de jarabe de arce y limonada (zumo de limón, jarabe de arce, pimienta de cayena y agua; véase la página 8 del Extra de Salud número 1) .
- Una dieta (sólida o líquida) a base de frutas, hortalizas y verduras de hoja verde. Preferir los alimentos agrios y amargos.
- Plantas medicinales junto a cualquiera de las propuestas anteriores.
- Se pueden alternar las medidas anteriores e incluir un ayuno -únicamente agua- supervisado médicamente de 3 a 5 días de duración.
- No olvidarse de realizar una transición gradual a la dieta habitual. Cada día se introduce un alimento o un grupo de alimentos nuevo. Es una ocasión para comprobar si alguno está provocando una alergia o intolerancia porque al introducirlo provocará los síntomas. 
• A mediados de primavera, realizar una cura de tres días -por ejemplo, durante la luna nueva de mayo- que servirá como recordatorio y reforzador de los buenos hábitos.
• En verano, entre el 10 de junio y el 5 de julio aproximadamente, hacer una semana a base de frutas, hortalizas y verduras frescas, enteras y en zumos. En la luna nueva de agosto se puede añadir tres días de frutas y zumos de verduras. 
Plantas medicinales depurativas
Muchas plantas medicinales apoyan la desintoxicación. La depuración es de hecho una de las principales indicaciones de la fitoterapia. Existen centenares de plantas que se utilizan para limpiar la sangre y los tejidos o que potencian el funcionamiento de los órganos depuradores.
• La equinácea es una depuradora de la linfa. Favorece la acción de las células inmunitarias. Se pueden tomar 50 gotas de tintura de una a tres veces al día.
• La raíz del diente de león es beneficiosa para el hígado, el gran órgano depurador. Favorece la eliminación de líquidos y tiene efecto tónico. Muy recomendable cuando hay impurezas en la piel. Se toman una o dos cucharadas al día de jugo fresco de raíz junto con otra infusión.
• La raíz del jengibre estimula la circulación, la digestión y la sudoración. Es un laxante suave. Se hierven tres gramos durante cinco minutos y se toman tres tazas al día entre comidas.
• La regaliz limpia la piel, la sangre y el hígado. Contiene vitamina C y hierro. Se deja hervir 20 g en un litro de agua durante cinco minutos y se toma medio litro al día.
• La raíz de zarzaparrilla favorece la eliminación de líquidos y está especialmente indicada en personas que presentan problemas en la piel. Se toma de 50 a 100 gotas de tintura y de dos a cuatro veces al día.
• La hoja de perejil ayuda a eliminar líquidos y favorece el buen funcionamiento de los riñones. Además es muy rica en vitamina C y hierro. Se echa una ramita fresca en los zumos de frutas y verduras. 

miércoles, 11 de junio de 2014

De la comida basura a los alimentos ‘milagro’


Vivimos obsesionados por comer bien y nunca antes habíamos comido tan mal. Los estantes de los supermercados están repletos de patatas fritas, bebidas azucaradas, chocolates, congelados, conservas, bollería. Nos venden una gran variedad de comida desnaturalizada, procesada, con un “max mix” de aditivos varios, que tiene un impacto negativo en nuestra salud. Sin embargo, los mismos que con una mano comercializan dichos productos con la otra nos ofrecen alimentos funcionales, “milagrosos”, para combatir precisamente los efectos perniciosos de este tipo de alimentación “moderna”. El negocio está servido.
Enfermos y gordos
La “dieta occidental”, como señala el periodista Michael Pollan en su bestseller ‘El detective en el supermercado’, es responsable de muchas de nuestras enfermedades. “Cuatro de las diez primeras causas de mortalidad hoy día son enfermedades crónicas cuya conexión con la dieta está comprobada: cardiopatía coronaria, diabetes, infarto y cáncer”, afirma. Una “dieta occidental”, con muchos alimentos procesados, mucha carne, mucha grasa y mucho azúcar añadido, que nos enferma y engorda. A principios del siglo XX, como señala Pollan, un grupo de médicos observó que donde la gente abandonaba su forma tradicional de comer y adoptaba la “dieta occidental”, pronto aparecían enfermedades como la obesidad, la diabetes, los problemas cardiovasculares y el cáncer, que se bautizaron como “enfermedades occidentales”.
El relator especial de las Naciones Unidas sobre el derecho a la alimentación Olivier de Schutter coincide en el diagnóstico: “Las dietas poco saludables son un riesgo mayor para la salud mundial que el tabaco”. Y añade: “Los Gobiernos han puesto el foco en aumentar la cantidad de calorías disponibles, pero muy a menudo han sido indiferentes acerca de qué tipo de calorías ofrecen, a qué precio, para quién son accesibles y cómo se comercializan”. No en vano, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), la obesidad es responsable, en todo el mundo, de 3,4 millones de muertes al año.
Estados Unidos es el máximo exponente de esta deriva: un 75% de los estadounidenses tiene sobrepeso o son obesos, un 25% padece síndrome metabólico, con mayores probabilidades de sufrir enfermedades cardiovasculares o diabetes, y entre un 4% y un 8% de la población adulta tiene diabetes tipo 2, según recoge la obra ‘El detective en el supermercado’. Los datos de la OMS ratifican esta tendencia a escala global: desde 1980, la obesidad se ha más que doblado en todo el mundo. Actualmente, 1.400 millones de adultos tienen sobrepeso, y de estos 500 millones son obesos.
En el Estado español, la tasa de obesidad infantil no ha hecho sino aumentar en los últimos años convirtiéndose en una de las más altas en Europa. Según el programa Perseo, del Ministerio de Sanidad y la Agencia Española de Seguridad Alimentaria, se calcula que la obesidad afecta al 20% de los niños y al 15% de las niñas entre 6 y 10 años. En lo que se refiere a la población en general, las cifras son, también, muy elevadas. El estudio Enrica, promovido por el Gobierno, señala que el 62% de la población tiene exceso de peso, y de ésta el 39% padece sobrepeso y el 23% obesidad.
Una situación que no ha hecho sino agudizarse con la crisis. Cada vez más personas con menos ingresos son empujadas a comprar productos baratos y menos nutritivos. El libro blanco de la nutrición en España así lo afirma: “En la actual situación de crisis económica las conductas de los consumidores también se han visto afectadas. Seleccionan opciones más económicas tanto a la hora de decidir el lugar dónde comprar alimentos y bebidas, como el tipo, calidad y cantidad de productos”. Con la crisis, la dieta de quienes menos tienen se deteriora rápidamente. Se compra poco y barato y se come mal. Uno de los productos que más ha aumentado su consumo, por ejemplo, son los dulces envasados (galletas, chocolates, sucedáneos, bollería y pastelería), con un incremento del 3,8% entre 2012 y 2013, según el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente.
Los gordos, paradójicamente, en general, son los que menos tienen, y, en consecuencia, peor comen. Mirando el mapa de la península queda claro: las comunidades autónomas con mayores índices de pobreza, como Andalucía, Canarias y Extremadura, concentran las cifras más elevadas de población con exceso de peso. La posición de clase determina, en buena medida, qué comemos. Y la crisis no hace sino acentuar la diferencia entre comida para ricos y comida para pobres.
Doctor Jekyll y Mister Hyde
Sin embargo, los mismos que promueven una comida basura, de muy baja calidad, con un impacto negativo en nuestra salud, son quienes nos venden “alimentos milagro” para adelgazar, controlar el colesterol, reducir el estreñimiento, fortalecer el sistema inmunitario, mantener la densidad ósea. Al más puro estilo Doctor Jekyll y Mister Hyde es como actúan las grandes empresas de la industria alimentaria.
Panrico afirma vender pan, con “una miga como la del pan de siempre”. Mis abuelos, creo, no opinarían lo mismo. Más allá de los cuestionables ingredientes y resultado de su pan, ofrece, también, Donuts Original, Donuts Bombón, Donettes, Donettes Rayados, Donettes Nevados, Bollycao Cacaco, Dip Dip, Palmera de Choco, la lista continúa. Pero como toda buena industria de la comida, si nos “pasamos” con tanta bollería, Panrico nos ayuda a combatir esos kilitos de más con su Panrico Línea, “para quien le gusta cuidarse sin renunciar a su delicioso sabor”, como lo define la empresa, o Panrico Integral, con alto contenido en fibras. Panrico tiene pan pá todo.
Nutrexpa, por su parte, nos vende Cola Cao Original, que de padres y madres a hijas e hijos y nietos y nietas, nos repite, es “el desayuno y merienda ideal”. Nutrexpa, siempre pensando en los más pequeños, vende también Nocilla, muy “natural” con “leche, caco, avellanas y azúcar”, ¿recuerdan?, y Phoskitos, con adhesivos y artefactos varios, que ahora saca nueva línea, el tiempo pasa pero el Phoskito no, con Mini Phoskitos Hello Kitty y Phoskitos Bob Esponja. Su gama de productos no acaba aquí, e incluye galletas Cuétara, Chiquilín, Artiach, Filipinos. Aunque con tanto sobrepeso y obesidad infantil, su línea de galletas Fibra Línea o 0% azucares, así como el Cola Cao Cero o, aún mejor, el Cola Cao Cero con Fibra están aquí para echarnos una mano.
Danone es el rey. Vende un gran abanico de yogures de fresa, coco, plátano, macedonia, piña, limón. Aunque lo único que tienen parecido a la fruta es el sabor y el color. En su gama de postres destacan, desde siempre, las natillas de vainilla y chocolate, que nos acompañaron de pequeños, y, más recientemente, las de oreo y choco blanko, para las nuevas generaciones. No sea que con el paso del tiempo se pierdan las costumbres… y se abandone la marca. Sorprendentemente, estos productos se clasifican en su web al margen de los que la empresa incluye en el apartado de “buenos hábitos”. ¿Será que no lo son? ¿Al webmaster le habrá traicionado el subconsciente? Es en esta sección de productos donde Danone despliega toda su, teórica, preocupación por nuestro bienestar y ofrece desde yogures Activia, “la forma más deliciosa -como dicen- de ayudar a tu salud digestiva”, pasando por los Actimel y “su exclusivo L-Casei, que incorpora las vitaminas B6 y D” hasta el Danacol Sin Lactosa que favorece, afirman, “una dieta sana y equilibrada que ayudará a reducir el colesterol”. ¿Qué más podemos pedir?
Modus operandi
Su modus operandi no falla. Primero, la publicidad. Tanto para vendernos lo uno como lo otro. Aunque entre un Danone Fresa y un Danacol no haya tantas diferencias más allá del marketing nutricional. La inversión publicitaria no escatima recursos económicos. En 2005, por ejemplo, la industria alimentaria de Estados Unidos gastó más de 50 mil millones de dólares en publicidad, más que ninguna otra industria del país. Coca-Cola, en concreto, desembolsó 2.200 millones de dólares, un total muy superior al conjunto del presupuesto de la Organización Mundial de la Salud, como recoge el libro ‘Un planeta de gordos y hambrientos’ de Luis de Sebastián. Los pequeños a menudo son su público objetivo principal. Como afirmaba Tim Lobstein director de The Food Commission en un debate en la BBC inglesa: “Vivimos en un entorno que ha sido bautizado como ‘obesogénico’, lleno de estímulos que nos animan a comer, a hacer menos ejercicio y sobre todo a consumir. Se trata de un entorno gestionado comercialmente”.
Segundo, la culpabilización. Somos culpables por comer mal, engordar, enfermar. Si engordas, dicen, es que no tienes fuerza de voluntad. Tienes que sacrificarte, afirman. Nos venden el paradigma de la perfecta mujer y del perfecto hombre, como si fuera tan fácil caber en un talla 38. En definitiva, la culpa es nuestra. Mientras, esconden las causas estructurales de tanta gordura y enfermedad. Aún recuerdo a mi antiguo jefe como, a veces, para desayunar pedía en el bar un chucho de crema, “rebozado” con azúcar blanco, y un café con leche eso sí con sacarina. Nos hartamos de comer mal, para luego sacrificarnos y comer, supuestamente, bien. Todo un negocio, el de culpabilizar a nuestro estómago.
Tercero, el producto “milagro” y el experto. Los mismos que nos venden comida de mala calidad nos dan lecciones de nutrición y nos ofrecen alimentos funcionales, que contienen componentes que -dicen- benefician la salud: leches enriquecidas con ácidos grasos omega-3, ácido fólico, fósforo y cinc; yogures con calcio, vitaminas A y D; cereales fortificados con fibra y minerales; zumos con vitaminas. Aunque tanto producto de qué serviría sin un “buen” experto u organización “especializada” que lo avalara. La Fundación Española del Corazón es una habitual en prestar su imagen para respaldar dichos productos, lo que le ha valido importantes críticas por parte de la comunidad científica. Entre sus “apadrinados” se encuentra la margarina Flora Original con Omega-3 y 6 de Unilever, elDanacol, leche fermentada con esteroles vegetales añadidos, de Danone, el suplemento MegaRedcon Omega-3, el Agua de Firgas con bajo contenido en sodio y alta concentración de calcio y magnesio. Pero, ¿cuánto dinero habrá recibido la Fundación Española del Corazón por sus servicios? Eso, no se sabe. En todo caso, si es una empresa de la industria alimentaria coloque un “experto” en su vida, parece que ganará credibilidad, sea cierto o no lo que cuente, y aumentará las ventas.
¿Cómo alimentarnos bien?
Visto lo visto, ¿qué podemos hacer para comer bien? Como decía Michael Pollan se trata de “comer comida”, lo que no es tan sencillo como parece. “Antes lo único que se podía comer era comida, hoy encontramos en el supermercado miles de otras sustancias comestibles parecidas a la comida” afirma en su libro ‘El detective en el supermercado’. Y añade: “Si le preocupa la salud, quizá debería evitar los productos de los que se hacen afirmaciones de propiedades saludables. ¿Por qué? Porque este tipo de afirmaciones sobre un producto alimenticio hacen suponer que no se trata realmente de comida”. Un sinsentido: se desnaturalizan los alimentos, para luego vendernos otros artificialmente naturales, que nos dicen son mejores.
La industria alimentaria y su publicidad han estigmatizado la comida de siempre. Nos han hecho creer que tomar fruta, verdura, legumbres y cereales era cosa de pobres. ¿Qué sentido tiene exprimir unas naranjas? Si podemos tomar un Bifrutas Mediterráneo Pascual, no solo con naranja sino, también, con melocotón y zanahoria y leche y con 0% de materia grasa y vitaminas A, C, E. ¿Por qué perder el tiempo en pelar patatas, zanahorias y cebolla para una crema cuando puedo comprar un Sopinstant de verduras Gallina Blanca ya preparado y, como dicen, “bajo en grasa, con menos sal y sin conservantes”? Parece que la comida de siempre ya no tienen “glamour”.
Sin embargo, en los últimos tiempos, las cosas han empezado a cambiar. Cada vez son más las personas que se preguntan qué comemos, de dónde viene lo que ingerimos, cómo se ha elaborado. La multiplicación de escándalos alimentarios y el auge de algunas enfermedades han encendido las luces de alarma. El consumo de productos ecológicos, campesinos, locales, de temporada aumenta, aunque representa tan solo un porcentaje pequeño del consumo global. Comer bien implica avanzar en esta dirección, reapropiarnos de aquello que comemos, exigir que la producción de alimentos responda a las necesidades de las personas, tenga en cuenta al campesinado y a la Tierra, y no se supedite a los intereses económicos de la industria de la comida.
Comer bien implica comer natural. Y aunque algunos digan que los alimentos naturales son un timo, lo que sí es un timo es cuando la industria, a través de tanto alimento funcional y “milagroso”, nos quiere vender gato por liebre. Como dice Michael Pollan, “no coma nada que su bisabuela no reconocería como comida”.
Esther Vivas  /  Público.es

domingo, 11 de mayo de 2014

La Autoridad de Seguridad Alimentaria de la UE quiere elevar los niveles de glifosato presentes en los alimentos



El glifosato es el ingrediente activo de Roundup, fabricado por la multinacional Monsanto, el pesticida más vendido en todo el mundo y que mata a una amplia variedad de hierbas. Cada vez hay más pruebas científicas de que es perjudicial para la salud humana y el medio ambiente, e incluso puede causar la aparición de supermalas hierbas, resistentes a los herbicidas, un verdadero quebradero de cabeza para los agricultores.
La UE concedió una autorización para el uso del glifosato hace unos años, y ahora corresponde la renovación de este permiso. La UE no sólo está dispuesta a dar otra vez luz verde al uso de estas sustancias químicas, sino que también quiere aumentar el nivel de residuos que pueden estar presentes en nuestros alimentos.
Diga a la Autoridad de Seguridad Alimentaria que:
- No se puede juzgar la seguridad de nada si sólo se atiende a una parte de los ingredientes.
- Los ciudadanos deben poder acceder a la información pública sin estar obligados a proporcionar una información privada.
- Que debe proteger nuestros alimentos, no a Monsanto.
Hemos visto que trabajando junto se pueden hacer cosas. Hemos mostrado el camino. Hay que parar cuanto antes este proceso. Por favor, firme nuestra petición.
Solicitud dirigida a la Autoridad de Seguridad Alimentaria
Nos oponemos firmemente a la consulta planteada en los actuales términos por la EFSA para la renovación de la aprobación del glifosato, en base a las siguientes razones:
- Una consulta pública no debería obligar a los ciudadanos a proporcionar detalles privados para poder tener acceso a la información que está en consideración. La información debe ser pública, ya que está financiada por los impuestos, y por tanto libremente disponible para cualquier persona que quiera consultarla.
- La propia consulta carece de sentido, ya que solamente se tiene en consideración al glifosato como ingrediente activo, y no se consideran el resto de ingredientes: adyuvantes y otros productos químicos usados en las formulaciones de los pesticidas, que es lo que realmente se usa en los campos de cultivo. Sin una investigación apropiada de la formulación entera, no se pueden establecer correctamente unos términos de seguridad, ya que se sabe que otros ingredientes son incluso más tóxicos que el propio glifosato.
- Considerando lo anterior, es totalmente inaceptable que la consulta recomiende pasar de un consumo diario de glifosato de 0.3 mg a 0,5 mg por kilogramo de peso y día. El glifosato no se usa solo, es una parte de la formulación, y tal aumento significaría un aumento del resto de productos químicos presentes en la formulación de los pesticidas junto al glifosato. Esto es algo inaceptable.
Rechazamos por tanto la consulta de la EFSA en los términos señalados. Solicitamos a la EFSA que cancele la consulta y realice otra más transparente, pública y que considere los riesgos de seguridad del uso del glifosato en los campos.
Cordialmente.

lunes, 28 de abril de 2014

Entrevista con Vandana Shiva: el fascismo se extiende en torno a los alimentos


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Los organismos modificados genéticamente, es decir los llamados transgénicos, están presentes últimamente en los medios de comunicación. Los científicos debaten sobre la seguridad de los alimentos modificados genéticamente, y los consumidores exigen su etiquetado; los agricultores y jardineros denuncian el monopolio de ciertas empresas imponen en contra del empleo de las semillas tradicionales y el derecho a decidir lo que queramos hacer con nuestra tierra. A raíz de esta controversia sobre la soberanía alimentaria, nos ha llevado a hablar con la activista antiglobalización Vandana Shiva.
Vandana Shiva es la creadora de la Fundación de Investigación para la Ciencia, la Tecnología y la Ecología, y la red de semillas ecológicas Navdanya.. Es una preeminente defensora de la preservación de la soberanía alimentaria, a favor de las libertades civiles y la diversidad biológica. Es autora de cerca de 30 libros, iniciando también un movimiento global, Libertad de Semillas, organizando reuniones y eventos con los defensores de las semillas (más información en Libertad de Semillas)
Shiva comenzó su andadura defendiendo los bosques de roble en el norte de la India, lo que se llamó el movimiento Chipko. Chipko, que significa abrazo en hindi, fue una campaña iniciada en los años 1970 para proteger los derechos de los pobladores en contra de la intrusión de las empresas y el Gobierno, en su intento de despojarles de sus bosques autóctonos reconocidos por el Departamento forestal del estado de Uttarakhand. Shiva ha continuado en su labor de protección de los recursos naturales y las tradiciones agrarias indígenas hasta nuestros días, aunque a una escala mucho mayor.
Mother Earth News ha entrevistado a Shiva para hablar de la importancia de las políticas relacionados con la alimentación y cómo afecta a nuestros alimentos y lo que cultivamos en nuestras huertas.
Mother Earth News (MEN): Los organismos modificados genéticamente se están promoviendo como algo esencial para la población, que está en constante crecimiento. ¿Qué responde a usted esto?
Vandana Shiva (VS): La ingeniería genética no ha demostrado que aumente los rendimientos, según lo prometido por las empresas de Biotecnología: véase el informe de la Unión de Científicos Preocupados “Fracaso en los rendimientos”.
MEN: A pesar de esto, los cultivos transgénicos representan más del 80% de la superficie cultivada de América del Norte. ¿Por qué los agricultores utilizan esta tecnología tan controvertida?
VS: Los agricultores no eligen los cultivos transgénicos. La Industria les cierra cualquier otra opción. En la India, en el caso del algodón, la Industria ha bloqueado la investigación pública y las Empresas han cerrado acuerdos para vender el algodón Bt, una variedad modificada genéticamente con la bacteriaBacillus thurigiensis. Se ha producido un aumento en el coste de las semillas y una merma en los rendimientos, lo que ha llevado a muchos agricultores a un callejón sin salida, con muchas deudas, lo que está provocando una gran cantidad de suicidios. En Estados Unidos, los investigadores independientes no pueden siquiera estudiar las semillas transgénicas porque las Empresas de Biotecnología y Químicas, entre ellas Monsanto, no permiten el uso de estas semillas. Cuando una vez pregunté a un grupo de agricultores estadounidenses por qué cultivaban la soja transgénica, uno de ellos respondió: “Las empresas nos tienen con la soga alrededor del cuello. Sólo podemos cultivar lo que nos venden ellos”.
MEN: ¿Cree usted que la agricultura ecológica puede sustituir al actual sistema Industrial?
VS: Sí, se puede cambiar si la sociedad tiene la voluntad y el compromiso para hacerlo.
MEN: En su libro “Por la libertad de los alimentos” usted escribió: “La comida se ha convertido en un campo de actuación del fascismo”. ¿Qué quiere usted decir con esta afirmación?
VS: Describo lo que está ocurriendo como el “fascismo de los alimentos”, un sistema que sólo se puede mantener a través de un control totalitario. Con las patentes de las semillas se ha establecido un sistema jurídico ilegítimo que ha creado un monopolio con las semillas. Las leyes de semillas establecen uniformidad, penalizando la diversidad y el uso de semillas de polinización abierta. A esto es lo que llamo fascismo. El hecho de demandar a los agricultores después de que hayan sido contaminados sus cultivos con semillas transgénicas, como el caso del agricultor canadiense Percy Schmeiser, es también lo que llamo fascismo. Estas pseudo leyes que penalizan la obtención artesanal de los alimentos, es otro aspecto del fascismo. O el ataque a los científicos y elsilenciamiento de las investigaciones independientes, como el caso de Árpád Pusztai y Gilles-Eric Séralini, es otra forma de fascismo en el campo científico.
(Árpád Pusztai es un bioquímico apreciado a nivel internacional que fue censurado y despedido después de llevar 36 años en el Instituto de Investigación Rowett, después de discutir públicamente su investigación que demostraba los efectos nocivos de las patatas transgénicas en las ratas. Gilles-Eric Séralini es profesor de Biología Molecular en la Universidad de Caen, cuyos hallazgos sobretoxicidad del herbicida Roundup y el maíz transgénico resistentes a Roundup, fueron inusualmente retirados de la revista que los había publicado, Food and Chemical Toxicology).
MEN: ¿Cuál cree usted que es el mayor obstáculo para la construcción de un sistema alimentario más sostenible, en Estados Unidos y el resto del mundo?
VS: El mayor impedimento es el apoyo de los Gobiernos a la Agricultura Industrial y de los transgénicos, estableciendo legislaciones que les son favorables y subsidios directos. Por eso hablamos de democracia en la alimentación. La creación de unos mejores sistemas de alimentos debe ser el objetivo fundamental de las sociedades democráticas.
MEN: Sobre el tema de la gobernabilidad, ¿cómo están afectando a los agricultores y hortelanos el tema del comercio internacional y las políticas de inversiones?
VS: El actual desastre en la India, con el suicidio constante de agricultores, es uno de los regalos del Tratado de Libre Comercio que estableció la Organización Mundial del Comercio. India se ha visto obligada a permitir que se implanten las grandes empresas de Semillas, como Monsanto, entando en los mercados. Nos hemos visto obligados a eliminar las restricciones a las importaciones, lo cual ha provocado una gran crisis agraria. El libre comercio se refiere a la libertad de las Corporaciones a destruir el planeta, nuestros alimentos y nuestras democracias. La Asociación Transpacífico (TPP),que actualmente se está negociando con Estados Unidos, todavía es más desastrosa, ya que en gran medida promueve esos derechos de propiedad intelectual sobre las semillas y los transgénicos que desarrollan las Corporaciones. Monsanto ha establecido unas cláusulas sobre los derechos de propiedad intelectual y la multinacional Cargill ha escrito todo un tratado de agricultura. Peor aún, hay cláusulas en el TPP que permiten a las Corporaciones demandar a los Gobiernos (Más información sobre el Libre Comercio de la Asociación Transpacífico).
MEN: ¿Cree usted que esta marea de globalización corporativa puede revertirse a través de la cooperación de las organizaciones de base?
VS: Este tipo de globalización se está derrumbando. El desafío actual es el de construir alternativas antes de que sea demasiado tarde.
MEN: En cuanto a las alternativas, ¿cuáles son las cosas más concretas que nosotros podemos hacer para restaurar la soberanía alimentaria y construir una sociedad sostenible?
VS: Guardar las semillas y cultivar un huerto.
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