martes, 19 de noviembre de 2013

¿Tenemos otro cerebro dentro del cuerpo?

corazon-cerebroQuienes creen en las corazonadas quizá no estén errados. Estudios como los realizados hace algunos años por la Universidad de Oxford , sugieren que el corazón humano no es una simple bomba, como alguna vez se creyó. Ahora se dice que es un sistema complejo y que funciona de forma similar a un cerebro.
Más allá de la ciencia ficción, los investigadores han podido determinar que el corazón posee más de 40.000 neuronas y una nutrida red de neurotransmisores, proteínas y células de apoyo, lo cual lo convierte en un sistema nervioso independiente.
Este fue uno de los temas abordados por el doctor José María Doria , director de la Escuela Española de Desarrollo Transpersonal, quien recientemente visitó el país para hablar sobre la llamada “inteligencia del corazón”.
Se trata de una nueva disciplina llamada neurocardiología, cuya investigación demuestra que el corazón es un órgano sensorial, capaz de recibir y procesar información y redirigir datos al cerebro.
Viéndolo así, este órgano puede tomar decisiones funcionales de manera independiente de la corteza cerebral.
Un artículo del diario electrónico Lavanguardia.com afirma que el corazón posee un campo electromagnético 5.000 veces más potente que el cerebro. Incluso, que se ha observado que cambia de acuerdo con el estado emocional de las personas. “Cuando tenemos miedo, frustración o estrés, se vuelve caótico”, aseguró a esa publicación Annie Marquier, matemática e investigadora de la conciencia.
Según esta investigadora, el campo electromagnético de este órgano se extiende alrededor del cuerpo entre dos y cuatro metros, lo cual significa que quienes nos rodean pueden recibir la información energética que emana de nuestro corazón.
Se ha visto que su señal es tan potente que es posible hacer un electrocardiograma a un metro de distancia.
Hay que escucharlo
Según Doria, “el corazón sabe, siente y responde. Es un órgano inteligente e intuitivo”. Y por lo tanto, debemos aprender a interpretar sus señales para dar un paso más hacia la evolución.
Este especialista de origen español cree que hace 2.000 años, algunos seres humanos ya tenían indicios de que esto era así y el mejor ejemplo es el llamado Corazón de Jesús, una imagen católica ampliamente reconocida alrededor del mundo en la que se le otorga un poder especial a este misterioso órgano del cuerpo.
Entre los consejos que ofrece Doria para conectarnos con nuestro corazón, está el aprender a disfrutar del silencio. “Necesitamos detenernos, dejar a un lado el corre corre, para vivir el ahora y escuchar nuestra voz interna, que reconoce emociones”, y añade convencido: “Conócete a ti mismo y conocerás al universo”.


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