lunes, 29 de septiembre de 2014

Siria: hacia un nuevo Irak


Siria ya estaba en el Proyecto para el Nuevo Siglo Norteamericano, pero desde que en 2003 investigadores noruegos descubrieron en ese país grandes reservas de petroleo, y mayores aún de gas, y la compañía noruega ANSIS pasó la información a Estados Unidos, se convirtió en objeto de codicia. Ya no había duda alguna de que urdirían alguna estrategia para atacar Siria, cuna de nuestra civilización al igual que el arrasado Irak.
Son más que elocuentes las declaraciones del Ex-general de los Estados Unidos y ex-Comandante supremo de la OTAN, Wesley Clark, realizadas en marzo de 2007 (que se pueden encontrar por internet), informando cómo apenas una semana después del 11-S, desde el gobierno de los Estados Unidos le notificaron que había que atacar a Irak. Why?, preguntó sorprendido. No solo Irak, le explicaron, luego vienen Libia, Siria, Líbano, Somalia, Sudán e Irán. El diabólico guión se ha ido cumpliendo.
Nos encontramos en 2014, y las distintas estrategias emprendidas contra Siria les han ido fallando. Sancionaron a Siria con un bloqueo económico y comercial que no sirvió de mucho; invadieron Siria de mercenarios, entrenados, armados y financiados por los países de la OTAN y sus socios del Golfo, dedicados a cometer asesinatos, voladuras de autobuses, de infraestructuras, matanzas de colegiales…Pero el gobierno se mantuvo firme; Estados Unidos, Francia y Reino Unido idearon y pusieron en marcha ese club llamado “Amigos de Siria” dedicado a la injerencia en ese país y al apoyo de las bandas armadas, pero poco sirvió a sus fines; crearon un denominado “Observatorio Sirio de Derechos Humanos”, que es en realidad un individuo llamado Rami Abdel Rahman, perteneciente a los Hermanos Musulmanes, que regenta en Londres un pequeño comercio de ropa y mantiene conexiones con el MI6 británico, dedicado a levantar el teléfono y acusar a Bashar de los muertos de cada día, cuyos nombres siguen el listado de la guía telefónica, y suelen estar vivos. Nadie lo toma en serio; enviaron dos misiones de observadores internacionales, que no pudieron constatar nada en contra del gobierno sirio; acusaron al propio Bashar al Assad de emplear gas sarín contra su población (el mismo que la OTAN empleaba en esas fechas contra la población de Beni Walid, en Libia) y la Comisión de investigación de la ONU sobre Siria, presidida por Carla del Ponte, confirmó que eran los rebeldes sirios quienes utilizaron ese gas, y no el gobierno; convocaron varias veces al Consejo de Seguridad de la ONU y a la Asamblea General en sus intentos de que condenaran a Siria y autorizaran una operación similar a la de Libia, pero no tuvieron éxito; todo ello mientras desde Israel han continuado agrediendo a Siria con bombardeos…al igual que a Gaza, y mientras la campaña insidiosa orquestada contra Siria se mantenía con todos los medios de propaganda al unísono.
Pero no pudieron con Siria, fundamentalmente porque el pueblo está unido a su gobierno -de coalición-, que gana por goleada en los procesos electorales. ¿Qué importa a Estados Unidos y a sus socios, los de la OTAN y los del Golfo, un gobierno apoyado por su pueblo? Han continuado martilleando a Siria.
¿Pero qué tiene Siria para ser tan ambicionada?
Con independencia de la situación estratégica hay otros objetivos: a) La desestabilización de Siria supone una baza importante para Israel, siempre agazapado tras los acontecimientos. b) Siria posee reservas de petróleo y unas de las mayores reservas de gas del planeta, que Estados Unidos pretende apropiarse. c) En Tartús, Siria, se encuentra la única base militar que Rusia mantiene fuera de sus fronteras, por lo que atacar a Siria es también atacar a Rusia. d) Al mismo tiempo atacar a Siria es impedir la construcción del mega-gaseoducto Irán-Irak-Siria, que cuenta con inversión ruso-iraní e iba a exportar el gas a Europa, por lo que además de Siria y Rusia se verían afectados intereses de Irán. Por supuesto también se verían afectados los intereses de Europa.
La última gran estratagema ha sido la creación del llamado “Emirato Islámico de Irak y Levante” (ISIS), obra de la CIA, el Mossad y el MI6, engordado con miles de mercenarios, algunos de ellos marines, dispuesto a ser lanzado contra Siria. Estados Unidos contaba con la complicidad previa de Irak y no fue obstáculo que su Primer Ministro, Nuri al-Maliki, no estuviera dispuesto a colaborar, bastó con recordarle cómo murieron Sadam Huseim y Gadafi para obtener su dimisión. Dueños por completo de Irak han lanzado su “avispero”-nombre que dieron al engendro- contra Siria, con apoyo de los democráticos países occidentales, y también con el de las monarquías feudales del Golfo, que a nivel internacional son igual de democráticos, sobre todo cuando pretenden compartir el botín.
Pero ese avispero, que ya está siendo nutrido con mercenarios chinos, tiene también como objetivos a Rusia y China, potencias cuya hegemonía no esta dispuesto a permitir Estados Unidos. Los países no agresores y respetuosos con la legalidad internacional se encuentran sin salida ante la trampa que les han tendido. O combaten contra el ISIS en compañía de los miembros de la OTAN y las monarquías feudales del Golfo, invadiendo suelo iraquí y suelo sirio y haciéndose sus cómplices, o el ISIS se hará incontrolable y acabará volviéndose contra ellos. Pero es que Obama ha declarado que se arroga la facultad de ampliar la campaña militar de Estados Unidos para apoyar a la oposición siria y que se reserva el derecho de desarrollar operaciones militares en ese país, que es un estado libre y soberano.
Estados Unidos debe ser expulsado de la ONU y su presidente llevado ante el TPI -que, por cierto, manejan a su servicio, pero no reconocen-, por su juego sucio y porque su objetivo son las guerras, que hace una tras otra con la finalidad de reactivar su maltrecha economía con el negocio de las armas y el saqueo de los países con recursos energéticos. Actualmente el gobierno de ese Premio Nobel de la Paz llamado Barack Obama está involucrado en 134 guerras o conflictos armados. Con el dólar hundido y la aparición en escena de los BRICS, dispuestos a implantar una moneda de recambio, Estados Unidos es hoy más peligroso que nunca. ¿No han sido suficientes los linchamientos de Afganistán, Irak, Libia, Ucrania, Siria…? Siempre en base a mentiras. No podemos permitir más guerras, no podemos permitir un nuevo Irak, una nueva Libia.
Nosotros los pueblos de las Naciones Unidas, dispuestos a preservar a las generaciones venideras del flagelo de la guerra… Los Miembros de la Organización, en sus relaciones internacionales, se abstendrán de recurrir a la amenaza o al uso de la fuerza contra la integridad territorial o la independencia política de cualquier Estado, o en cualquier otra forma incompatible con los Propósitos de las Naciones Unidas…Todo Miembro de las Naciones Unidas que haya violado repetidamente los Principios contenidos en esta Carta podrá ser expulsado de la Organización por la Asamblea General…” Son algunos párrafos de la Carta de las Naciones Unidas que Estados Unidos vulnera sistemáticamente.
La ONU regida por su Secretario General Ban Ki-moon (no en vano apodado Yanki-moom) no está al servicio de la paz sino al servicio de los Estados Unidos, que la secuestró hace tiempo. Y al servicio por tanto de las guerras.
Un nuevo Irak ha comenzado en Siria. Es hora de que los pueblos reaccionen ante estas hordas de gobernantes dedicados a la guerra, al saqueo y a la rapiña. ¡Ya basta!
Purificación González de la Blanca
Ojos para la Paz
Septiembre 2014

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