viernes, 17 de octubre de 2014

MATANDO A PERIODISTAS NO SE MATA LA VERDAD.

Foto: Pablo Medina, corresponsal del diario ABC Color en la localidad de Curuguaty, fue asesinado hoy tras ser emboscado cuando viajaba en su vehículo, según informó el propio rotativo.

Se trata del tercer periodista asesinado en Paraguay en lo que va de año. Compañeros de los medios, señalan que Medina, venía realizando investigaciones sobre el narcotráfico y sus redes de influencia en la zona.

Según informes de prensa, Medina, quien contaba con amenazas, estaba bajo custodia policial hasta 2013. 

Las autoridades deben aclarar con la mayor celeridad y mediante un debido proceso, qué ha ocurrido.

Amnistía InternacionaI ha sido testigo de cómo el periodismo libre es fundamental en toda sociedad  que busque el  respeto a los derechos humanos. El trabajo de las y los periodistas permite a la sociedad informarse y sirve de barrera protectora frente a los abusos del poder, que normalmente se intenta mantener ocultos. En Paraguay, en los últimos tiempos, esta tarea se ha convertido en de alta peligrosidad.

No se pueden seguir tolerando tragedias como ésta. Esperamos respuestas y justicia por parte de las autoridades.

Nos solidarizamos con familiares y toda la comunidad periodística de luto.

Pablo Medina, corresponsal del diario ABC Color en la localidad de Curuguaty, fue asesinado hoy tras ser emboscado cuando viajaba en su vehículo, según informó el propio rotativo.

Se trata del tercer periodista asesinado en Paraguay en lo que va de año. Compañeros de los medios, señalan que Medina, venía realizando investigaciones sobre el narcotráfico y sus redes de influencia en la zona.

Según informes de prensa, Medina, quien contaba con amenazas, estaba bajo custodia policial hasta 2013.

Las autoridades deben aclarar con la mayor celeridad y mediante un debido proceso, qué ha ocurrido.

Amnistía InternacionaI ha sido testigo de cómo el periodismo libre es fundamental en toda sociedad que busque el respeto a los derechos humanos. El trabajo de las y los periodistas permite a la sociedad informarse y sirve de barrera protectora frente a los abusos del poder, que normalmente se intenta mantener ocultos. En Paraguay, en los últimos tiempos, esta tarea se ha convertido en de alta peligrosidad.

No se pueden seguir tolerando tragedias como ésta. Esperamos respuestas y justicia por parte de las autoridades.

Nos solidarizamos con familiares y toda la comunidad periodística de luto.
 — con Eduardo Quintana y 20 personas más.



Amnistia Internacional Paraguay

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